'El País' alerta de que el "capitalismo desbocado" llega a Venezuela en un esquizofrénico reportaje

La mínima apertura económica en algunas zonas de Venezuela alarma a el diario de Prisa, que ve en ella la llegada del capitalismo y el neoliberalismo.

Libertad Digital

Un sorprendente y un tanto esquizofrénico reportaje de El País narra como la economía informal y el uso del dólar como moneda empiezan a mejorar la situación de muchos venezolanos, pero al mismo tiempo parece lamentarlo.

El texto, firmado por el corresponsal Juan Diego Quesada y por la colaboradora Florantonia Singer, empieza por un titular alarmante que denuncia que "el capitalismo desbocado se abre paso en Venezuela". Una advertencia que se extiende a la entradilla en la que se alerta de la "nueva realidad neoliberal" que están llevando al país sudamericano "el uso del dólar, la relajación de los controles del Estado y el acercamiento de Estados Unidos".

Lo más llamativo de este artículo, que está teniendo un notable impacto en redes sociales, es que al mismo tiempo que lamenta la llegada de ese capitalismo desbocado, reconoce que en Venezuela ha aplicado "sin ningún éxito la revolución socialista bolivariana" pero denuncia que el "proceso de apertura" lleva "el sello a fuego del liberalismo" y de "espejismo de recuperación económica".

"El dólar circula ya en casi el 70% de las transacciones" lamenta El País, que denuncia que la moneda americana también se ve perjudicada por la inflación, pero no menciona que la pérdida de valor del bolívar ha llegado a ser del 9.585% e incluso se atreve a decir que ahora "los precios están distorsionados.

Además, al mismo tiempo que denuncia todo este neoliberalismo lamenta que "una gran parte de la población se quedado fuera de esta economía paralela" y, por supuesto, cuando denuncia las penurias de la clase media olvida que estas han sido fruto del desastre económico chavista y no de esta pequeña reapertura que, por ahora, se está centrando sobre todo en Caracas.

Finalmente, y dentro del aire esquizofrénico de todo el texto, reconoce que al mismo tiempo de que en la economía se está produciendo una cierta apertura, en lo político ocurre lo contrario: en Caracas no se "puede hacer política" y que "la persecución de la disidencia continúa", aunque eso sí, según los corresponsales de El País salir adelante es tan difícil que "a nadie le importa la política".

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