Díaz-Canel se va de fiesta mientras siguen apareciendo cadáveres en el Hotel Saratoga

El dictador cubano disfrutaba de un sarao con sus camaradas mexicanos sólo 48 horas después de la tragedia. No ha querido declarar luto nacional.

Yésica Sánchez

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha demostrado su falta de empatía y sensibilidad con el dolor del pueblo cubano. Mientras los equipos de rescate continúan trabajando para localizar los cadáveres de los desaparecidos tras la explosión -el pasado viernes- en el Hotel Saratoga de La Habana, que ya se ha cobrado 40 vidas, él se pegaba una auténtica fiesta con sus camaradas mexicanos. El dictador ha quedado retratado.

El diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista Cubano (PCC) -único legal en la isla-, titula "Cuba entera en vigilia" tras más de 72 horas buscando a aquellos que quedaron atrapados por el derrumbe del edificio, muchos de ellos trabajadores del establecimiento. Pero está claro que a más de uno lo sucedido no le ha quitado el sueño. A la vista está que Díaz-Canel ha estado disfrutando de lo lindo. A la fiesta no le faltaba un detalle: amigos, copas y hasta orquesta.

Los medios del régimen comunista han guardado silencio, pero no las redes. En esta imagen, publicada en Twitter por Martín Borrego Llorente, podemos ver al mandatario cubano junto a varios miembros de la delegación mexicana. Díaz-Canel no ha querido suspender la "visita de trabajo" de su fraternal amigo Andrés Manuel López Obrador, que llegaba a la isla un día después de la tragedia, para el que no ha escatimado en agasajos. "Con mambo, trova y danzón" como publica El Universal.

Según informa el diario mexicano, el mandatario cubano ofreció una recepción en honor al presidente de México y su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, así como al resto de la comitiva que le acompañaba en este viaje, en el propio Palacio de la Revolución, engalanado para la ocasión. La velada estuvo amenizada por la Orquesta Faílde, original de Matanzas.

Entretanto, decenas de heridos continúan ingresados en distintos centros hospitalarios. Algunos de ellos, se debaten entre la vida y la muerte. Los desaparecidos se dan por muertos. Los servicios de rescate no han encontrado ningún superviviente desde el viernes. En las últimas 24 horas, sólo han podido recuperar una decena de cadáveres y se calcula que aún hay 5 personas podrían estar bajo los escombros.

Sin embargo, el Gobierno cubano sigue sin declarar ’luto nacional’. Posiblemente porque la medida le hubiera obligado a suspender a suspender la agenda del presidente y su equipo, para volcarse en las tareas de rescate y acompañar a los familiares de las víctimas. Algo que no ha sucedido porque el dictador estaba muy ocupado con sus "camaradas", como se llaman unos a otros en distintas publicaciones en las redes sociales, y también recibiendo al emisario palestino Ahmed N. M. Assaf. Otra cita que -al parecer- no podía esperar.

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