El gabinete de Castillo se opone a incinerar a Abimael Guzmán y mantiene la duda sobre su destino

Medios de comunicación revelaron que la mayoría de los ministros votaron en contra de un proyecto del ministerio de Justicia.

Martín Higueras (Iberoamérica)

Casi una semana después de la muerte del genocida Abimael Guzmán, cabecilla del grupo terrorista Sendero Luminoso, ni el gobierno comunista de Pedro Castillo, ni la Fiscalía, han decidido aún el destino que tendrá su cadáver.

Hace algunos días, el ministro de Justicia, Aníbal Torres, señaló que "no se puede negar que para este sanguinario grupo terrorista los restos de este delincuente es un símbolo de su insanía y buscarán enaltecerlo y homenajearlo", y por esa razón, envió un comunicado a Zoraida Ávalos, fiscal de la Nación, para que disponga la incineración del cadáver del genocida, al haber trascurrido más de 36 horas sin que haya sido reclamado, algo contemplado en el artículo 114 de la Ley General de Salud.

En ese sentido, Torres hizo una propuesta de Decreto Supremo con el correspondiente marco legal para solucionar este caso de indecisión que ha provocado mucho disgusto entre la población y los representantes políticos, muchos de los cuales también apuestan por la incineración del cuerpo del genocida.

Según el portal Epicentro TV y el diario La República, fuentes del gobierno confirmaron a estos medios que la mayoría del Consejo de Ministros —entre ellos el primer ministro Guido Bellido— votó en contra del proyecto de Torres. La información señala que 14 ministros mostraron su oposición a la propuesta, mientras que los cinco a favor fueron el propio Torres, además del ministro de Educación, Juan Cadillo, Óscar Maúrtua, de Exteriores, Walter Ayala, de Defensa y Pedro Francke, de Economía y Finanzas.

Sobre este asunto, este jueves por la noche, el Congreso aprobó un texto que permite que la fiscalía "en decisión motivada e inimpugnable", disponga la incineración de cuerpos de los terroristas fallecidos en prisión. Esta disposición recibió 70 votos a favor, 32 en contra —del partido gobernante Perú Libre— y 14 abstenciones.

Esta propuesta —elaborada por la presidenta de la Comisión de Justicia, Gladys Echaíz, exfiscal de la Nación— contempla un cambio en un artículo de la Ley General de Salud y se apunta que "en el caso de un cadáver de un interno que venía cumpliendo condena con sentencia firme por delitos de traición a la patria o de terrorismo, en su condición de líder, cabecilla o integrante de la cúpula (...), el fiscal competente en decisión motivada e inimpugnable (...) dispone su cremación, previa necropsia".

Ya este lunes, los portavoces de la mayoría de los partidos políticos representados en el Congreso se reunieron para acordar una postura común y a través de un comunicado consideraron "que el cuerpo del genocida Abimael Guzmán debe ser incinerado y no generar espacios para que los rezagos senderistas y sus fachadas vigentes, como el Movadef, realicen actos de reivindicación del cabecilla terrorista responsable de miles de muertes en nuestro país".

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