Nueva multitudinaria protesta contra el Gobierno en Chile: "Piñera se ha burlado de nosotros"

Decenas de miles de personas volvieron a salir a las calles de Santiago para pedir la renuncia del presidente y un cambio de modelo económico.

LD (Agencias)

"Piñera, escucha, donde está la lucha", gritaron quienes se concentraron en la plaza Italia de la capital chilena, antes de marchar hacia el Palacio de La Moneda, sede de la Presidencia de la República. Muchos portaban banderas nacionales y pancartas para mostrar sus reivindicaciones.

"El presidente tiene que escuchar a la gente. Se ha burlado de nosotros. Yo nací en el 73. Viví mi infancia en dictadura. En Chile dijimos nunca más, pero volvemos a vivir lo mismo. Este movimiento no va a parar mientras que no haya cambios de fondo", señaló Jimena Retamal, profesora de preescolar, presente en la manifestación.

La jornada de protestas de este miércoles en Chile comenzó marcada por la tranquilidad en las manifestaciones, pero con el paso de las horas comenzaron los disturbios y los enfrentamientos con las fuerzas del orden.

La llamada a un paro nacional de las agrupaciones sindicales, educativas y docentes se desarrolló de forma pacífica, e incluso los manifestantes llegaron por primera vez en 13 días de protestas a marchar frente al Palacio de La Moneda, algo que no había sucedido hasta el momento. Tras horas de protesta sin incidentes, esa normalidad se vio alterada cuando Carabineros trató de dispersar a los ciudadanos reunidos ante la sede del Gobierno.

Las tanquetas de agua entraron en acción y desde ese momento las fuerzas del orden trataron de evitar que la situación se saliera de control como ocurrió en los días previos en el centro de la capital chilena, que registró incendios y saqueos sobre locales comerciales. La Policía se desplegó después hacia el sector de Plaza Italia, donde varios miles de personas expresaron su rechazo a la situación de desigualdad social en el país austral.

Aunque los manifestantes estaban cortando el tráfico en la céntrica plaza, no había ningún acto de violencia ni vandalismo a diferencia de otros días, apenas alguna barricada aislada que no interrumpía la protesta pacífica y de carácter festivo.

Las fuerzas del orden llegaron a la zona para desalojarla empleando tanquetas de agua y con disparos de bombas lacrimógenas y bolas de goma. En cuestión de minutos los manifestantes se dispersaron para buscar protección ante la contundencia empleada por las Fuerzas Especiales de Carabineros, que comenzaron a ser atacadas con piedras por encapuchados que aparecieron en el lugar.

Los disturbios estallaron en la zona cercana a la ribera del río Mapocho, que cruza la ciudad de este a oeste y que se convirtió en una especie de frontera natural entre manifestantes y policías.

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