Annegret Kramp-Karrenbauer, la sucesora de Merkel al frente de la CDU

La preferida de la canciller se impuso a los otros dos candidatos. 

LD/Agencias

La Unión Cristianodemócrata (CDU) alemana ha elegido como nueva presidenta a la que hasta ahora era su secretaria general Annegret Kramp-Karrenbauer, conocida por las siglas AKK. Karrenbauer, de 56 años, era considerada la sucesora natural de la canciller y fiel a su política.

Los 1.001 delegados del partido han elegido a su cúpula en un congreso federal celebrado en Hamburgo en el que han sido derrotados el exjefe del grupo parlamentario Friedrich Merz, de 63 años, y el ministro de Sanidad, Jens Spahn, de 38, que representaban a las corrientes más a la derecha del partido.

En la segunda vuelta, AKK logró la victoria por un escaso margen: 517 votos (un 51,8 %) frente a los 482 (un 48,2 %) que obtuvo Merz.

En su presentación ante los delegados, la centrista AKK había pedido al partido "coraje" para asumir los desafíos a que se enfrenta, mientras que Merz abogó por recuperar el electorado que se había ido hacia la ultraderecha y a adoptar un perfil más claramente conservador.

AKK, quien habló en primer lugar atendiendo al orden alfabético marcado por la dirección del congreso, había aludido asimismo a la caída de electorado que sufren los partidos mayoritarios, tanto el bloque conservador como los socialdemócratas.

Destacó en ese punto que la fortaleza de la CDU es de gran relevancia "para Alemania y para el conjunto de Europa", mientras que su principal rival en la pugna por la presidencia del partido dijo que el suyo era el último "gran partido democristiano" que queda en la UE.

Antes de las intervenciones de los candidatos, pronunció el que fue su último discurso como presidenta del partido Merkel, quien lanzó una llamada a la cohesión en sus filas y defendió la vía centrista para su partido.

Recordó ahí la canciller que asumió la jefatura del partido 18 años atrás, entonces en una "situación muy difícil para el partido", por el escándalo de financiación irregular que se reveló bajo la denominada "era" Helmut Kohl.

Costó "superar" esa situación, prosiguió, y el desafío ahora es "mantenerse unidos" y "liderar unidos", siempre desde la vocación centrista que caracteriza a la CDU.

A continuación