Los Veintiocho dan un toque a EEUU a cuenta del espionaje

Se niegan a romper lazos comerciales con Washington, pero advierten de la necesidad de basar las relaciones en "la confianza y el respeto"

Macarena Lora| Bruselas

Los líderes europeos quisieron dar un golpe sobre la mesa a cuenta del espionaje masivo, pero se negaron a romper la baraja y, pese a las recomendaciones del presidente del Parlamento Europeo, evitaron castigar a EE.UU. o interrumpir de forma alguna las negociaciones del tratado de libre comercio que mantienen con Washington.

Liderados por los Gobiernos de Francia y Alemania, que pidieron expresamente llegar a "un entendimiento" con Washington "antes de fin de año", los Veintiocho firmaron una declaración en la que afean a la Administración de Barack Obama "una falta de confianza" que, advierten, podría "dañar la cooperación en materia antiterrorista".

Invocando al "compañerismo, respeto y confianza" que debe presidir las relaciones entre ambos bloques, los líderes añadieron a sus conclusiones una expresa mención a la trama del espionaje de la agencia estadounidense destapado el pasado verano y azuzado durante los últimos días a cuenta de los pinchazos al famoso teléfono móvil de Angela Merkel.

Sin embargo, el toque de atención a los Estados Unidos por la actuación de su agencia de seguridad no pasó de una declaración con lenguaje mucho más cauto que el que habían empleado los líderes frente a la prensa en la víspera. La propia canciller alemana, primera interesada en hacer del pinchazo a su teléfono prioridad del encuentro y que al llegar a Bruselas había expresado su repulsa en términos inequívocos, se negó a interrumpir las negociaciones con los EE.UU., como sí había recomendado el presidente de la Eurocámara, Martin Schultz.

Lupa europea en Washington

Las críticas más encendidas han salido, en realidad, del Parlamento Europeo, que en los próximos días enviará una misión (en la que participarán la popular Teresa Jiménez-Becerril y el eurodiputado de CiU Salvador Sedó) a la capital estadounidense para investigar las informaciones de espionaje desveladas por la prensa.

La misión, que examinará con las autoridades de Estados Unidos el impacto de programas de vigilancia sobre el derecho a la privacidad de los ciudadanos europeos, responde a una explícita intención del presidente de la Eurocámara de responder lo que, en sus propias palabras, es "una señal de alarma".

Fue el propio Schultz el que pidió sin éxito a los líderes que interrumpieran las negociaciones del tratado de libre comercio con los EE.UU. "¿Cómo podemos negociar un acuerdo de libre comercio con EEUU si los representantes norteamericanos saben exactamente lo que vamos a proponer en la mesa de negociaciones antes de que lo hagamos? Estas negociaciones no pueden funcionar así", argumentó en una rueda de prensa, después de bromear con un asunto que, sin embargo, "como alemán" dijo considerar "muy grave".

A continuación