El juez de izquierdas Stephen Breyer se retirará del Tribunal Supremo norteamericano en julio

La decisión dará tiempo a Biden a sustituirlo antes de una posible debacle electoral demócrata. Ha prometido que elegirá a una mujer negra.

Daniel Rodríguez Herrera

El juez de izquierdas Stephen Breyer, uno de los nueve integrantes del Tribunal Supremo de Estados Unidos, tiene previsto jubilarse cuando concluya en julio el actual curso judicial, poco antes de cumplir 84 años, según ha adelantado el New York Times y confirmado otros medios norteamericanos. De este modo el presidente estadounidense, Joe Biden, tendría tiempo suficiente para nominar a un sustituto y que fuera aprobado por el Senado antes de que lleguen las elecciones a mitad de mandato, que se prevé que favorezcan al Partido Republicano.

Actualmente el Senado está dividido entre ambos partidos, que disponen de 50 senadores cada uno. No obstante, en caso de empate, la vicepresidenta Kamala Harris puede deshacerlo con su voto, de modo que en la práctica el Partido Demócrata puede confirmar un magistrado sin necesidad de que ningún republicano apoye al candidato. No obstante, en el caso improbable de que nominara a algún magistrado moderado, podría contar con algunos votos republicanos, como los de Susan Collins, Mitt Romney o Lisa Murkowski.

La única pista sobre un posible reemplazo la dio Joe Biden durante la campaña electoral de 2020, cuando prometió que si tenía la oportunidad nominaría a la primera jueza afroamericana en formar parte del Supremo. Sobre las ideas o la filosofía judicial de su candidato ideal al más alto tribunal de Estados Unidos no declaró nada. Una de las más firmes candidatas es la juez de la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia, considerado el segundo más poderoso del país, Ketanji Brown Jackson, elegida el año pasado para ocupar la vacante dejada por Merrick Garland cuando pasó a ser el fiscal general del Estado. Los magistrados del Supremo Brett Kavanaugh, John Roberts y Clarence Thomas también formaban parte de esa corte cuando fueron nominados al Supremo.

El reproche que muchos activistas demócratas le hicieron a Ruth Bader Ginsburg durante sus últimos años de vida es que no se retirara durante la presidencia de Obama. Ginsburg acabó falleciendo el 18 de septiembre de 2020, al final de la administración Trump. Apurando los plazos, eso le permitió nominar y confirmar a su sustituta, Amy Coney Barrett, dejando en sólo tres los jueces llamados "progresistas": Breyer, Sonia Sotomayor y Elena Kagan. Al contrario que Ginsburg, Stephen Breyer sí ha cedido a las presiones de grupos izquierdistas como Demand Justice.

La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, ha declarado que el Gobierno no tiene información sobre los planes de Breyer. "Siempre ha sido la decisión de cualquier juez del Tribunal Supremo ver si decide jubilarse, cuándo y cómo quiere anunciarlo, y ese sigue siendo el caso hoy. No tenemos detalles adicionales o información para compartir desde la Casa Blanca", manifestó Psaki en Twitter.

Breyer llegó al Tribunal Supremo en 1994 tras ser nominado por el entonces presidente demócrata Bill Clinton. Su filosofía judicial, como la de sus dos compañeras de izquierdas, es la llamada living constitution, o la consideración de que la Constitución es un documento "vivo" que puede y debe reinterpretarse según puntos de vista actuales y no según lo que está escrito en ella ni el contexto en el que el lenguaje se usaba en el momento de su redacción. Bajo este punto de vista, los jueces de izquierdas pueden fallar en función del resultado y no a partir de un razonamiento jurídico, lo que ha hecho completamente previsible el voto de Breyer, Sotomayor y Kagan, mientras que los seis jueces oficialmente conservadores difieren entre sí con frecuencia. Es la visión opuesta a la doctrina del originalismo que lideró el fallecido Antonin Scalia en el Tribunal y a la que actualmente se adhieren cuatro de los seis magistrados nominados por presidentes republicanos.

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