Trump firma un decreto para limitar la censura de las redes sociales

La idea tras la norma emitida es que si las redes sociales controlan su contenido no son plataformas sino medios, lo que cambiaría su posición legal.

Daniel Rodríguez Herrera

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado este jueves una orden ejecutiva dirigida a empresas de redes sociales que, según ha explicado, tiene como objetivo "defender la libertad de expresión de uno de los mayores peligros a los que se ha enfrentado nunca Estados Unidos".

"Un pequeño grupo de monopolios de redes sociales controla una gran parte de las comunicaciones privadas y públicas en Estados Unidos", ha lamentado el presidente antes de señalar que "tienen poder para censurar, restringir, editar y alterar cualquier tipo de comunicación entre ciudadanos privados y grandes audiencias".

Si censuras, eres un medio

La medida trata de recortar el poder de las redes sociales mediante la reinterpretación de una ley que se remonta a 1996 y que protege a páginas web y empresas tecnológicas de ser demandadas, según informaciones de la cadena CNN. La norma permite diferenciar legalmente entre los medios de comunicación, responsables a todos los efectos de lo que publican, y las plataformas neutrales que delegan en los usuarios que aportan contenidos la responsabilidad sobre los mismos. Los proveedores de acceso a internet serían el ejemplo claro de este último caso, y fue pensando en ellos para los que se elaboró la ley.

Pero Facebook, Twitter y Google parecen querer lo mejor de ambos mundos: convertirse en medios a la hora de elegir qué no se puede publicar, pero seguir siendo plataformas para evitar tener que responder por lo que sí publican. En el caso del gigante de las búsquedas, un documento interno filtrado llamado El buen censor incluso reconoce ese doble juego al que el decreto de Trump, que abarca tanto redes sociales como motores de búsqueda, intenta poner fin.

La idea básica detrás de la orden y de la normativa que pudiese desarrollarse a partir de ahora es que si se ejercen labores de edición de contenidos o censura de los mismos las redes sociales no podrán ser tratadas como plataformas, sino que serán consideradas medios de comunicación, asumiendo por tanto toda la responsabilidad legal por lo que se publica a través de ellas. No obstante, siendo un decreto y no una nueva ley, tiene que ajustarse a ésta, que permite a las plataformas neutrales limitar "de buena fe" ciertos contenidos, en concreto los que sean "obscenos, indecentes, lascivos, asquerosos, excesivamente violentos, acosadores o inapropiados". La intención de los legisladores era proteger a los menores de cierto tipo de contenidos, pero existe cierta ambigüedad que podría ser explotada por Google, Facebook y Twitter.

Encontronazo con Twitter

La decisión ha tenido lugar días después de que Twitter un hilo de mensajes de Trump sobre la intención de varios gobernadores demócratas de abrir la puerta de forma masiva al voto por el correo con la excusa del coronavirus en los que el inquilino de la Casa Blanca ha considerado una puerta abierta al fraude.

"Los republicanos creen que las plataformas de redes sociales silencian por completo las voces conservadoras. Las regularemos firmemente o las cerraremos antes de dejar que ocurra algo así", aseguró entonces. El mandatario estadounidense ha acusado, además, a la red social de "interferir" en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre.

Una idea que seguramente haya visto reforzada cuando la red social ha censurado otro mensaje suyo posterior a la firma del decreto en el que llamaba a la intervención de la Guardia Nacional en Minnesota para acabar con los disturbios que están teniendo lugar tras el asesinato de George Floyd por parte de un policía. Un mensaje que podría leerse como una llamada a las autoridades a disparar a los violentos, pero también como una advertencia de las consecuencias de los propios disturbios, pero que Twitter, haciendo un juicio editorial –no necesariamente desacertado– , ha interpretado como incitación a la violencia.

Vox apoya la decisión

Desde España, Vox ha emitido una nota para mostrar su apoyo a la decisión adoptada por Donald Trump, después de declararse víctima de la censura por parte de Twitter. El partido sufrió durante varias semanas el cierre de su cuenta oficial por un tuit que vinculaba al PSOE con la pederastia.

"Agradecemos al presidente Trump su defensa de la libertad de expresión en las redes sociales", aseguran desde la formación, que recuerda cómo se permitió durante varios días que los usuarios pudieran escribir mensajes con el hashtag #matarAAbascal, sin que Twitter adoptara ninguna medida. "Existe un doble rasero ideológico", denuncian y respaldan al presidente estadounidense en lo que califican como una "batalla global".

A continuación