Entrevista a Lidia Falcón, presidenta del Partido Feminista de España: "Uno no cambia de sexo nunca, nunca" 

La Noche de Dieter
Presentado por Dieter Brandau
16:32
La presidenta del Partido Feminista se enfrenta a una pena de entre 1 y 6 años por una denuncia de un grupo Trans y de la Generalidad catalana.
Libertad Digital / esRadio

Lidia Falcón (Madrid, 1935) es la Presidenta del Partido Feminista y lleva más de un año de lucha contra la nueva llamada ley Trans del Ministerio de Igualdad que dirige Irene Montero. El enfrentamiento entre las feministas clásicas y las capitaneadas por Podemos llevó, por ejemplo, a la histórica organización de Falcón a negarse a participar en la Manifestación del 8 de marzo de 2020. Cruce de comunicados, declaraciones o peticiones de dimisión de la Ministra de Igualdad, que acabaron con la expulsión del Partido de Falcón de la coalición IU y con una denuncia contra ella de la Federación Plataforma Trans y la Generalidad de Cataluña ante la Fiscalía de Odio.

Lidia Falcón ha pasado por los micrófonos de esRadio por el programa de La noche de Dieter el mismo día en que se filtraba el primer borrador de la futura ley Trans. 

"Me han abierto un expediente y tuve que ir a declarar el 14 de diciembre pasado porque consideran que odio a estos personajes, que ya no sé cómo llamarles. Mutantes. Les voy a llamar mutantes. Y tengo el expediente abierto con alguna denucia más de una asociación homosexual", comentaba.

Falcón no se cree a sus 85 años lo que está viviendo, "ciertamente el largo recorrido de mi vida nunca me hubiera imaginado que pasara. Así nos encontramos, que están dispuestos a llevar adelante esta distopía".  

De la ley Trans le preocupa "todo". "La ley Trans es un constructo completamente fantasioso que si nos lo imponen como ley tiene unas consecuencias sociales y personales muy graves. Empezamos por el término género que no significa nada". Esta es la cuestión fundamental y clave de las dos posturas enfrentadas, desaparece la mujer como grupo social. "El problema es que permiten el cambio de sexo. A los personajes que se les ocurra decir que ahora en su deseo, en sus pensamientos y en su afición está el cambiar de sexo tienen que ser considerados como del sexo opuesto". Falcón contaba una anécdota que ya le ha pasado, "Un señor con barbas aparece en algún debate y dice: no, yo me llamo Rosa García y tú me tienes que hablar en femenimo. Esto está pasando continuamente". 

Otro ejemplo es el de "un vídeo que se ha difundido por redes sociales en el que aparecía un enorme señor orinando en un váter de señoras, con las mujeres pasmadas mirándole con ojos redondos; y muy agresivo además decía: pues sí, porque yo soy trasngénero, ¿comprendes?". 

Estas situaciones se viven, por ejemplo, en las competiciones deportivas, explicaba la feminista, "que un personaje con la musculatura, la estatura y la fuerza masculina, se presenta a alterofilia femenina y gana el primer premio o a salto con pértiga". 

Y "el colmo de los colmos", contaba, "el Partido Verde de Alemania ha presentado como dirección bicéfala, porque tenían que ser paritarias las direcciones, a un hombre y a un tipo que se llama trans". En esto lleva la delantera el Grupo Prisa, recordaba Falcón, "los premios Ondas de hace unos meses en el sector femenino se lo han dado a dos trans. Estamos en un mundo de fantasía, esto sólo la literatura lo puede aceptar". 

Pero es muy real y no solo se intentará imponerlo en nuestra sociedad sino que, además, a las personas que han expresado su oposición se les ha abierto una causa y pueden ser condenadas.

Desde 2007 el cambio de sexo está regulado en la legislación española, pero para la feminista ese hombre nunca no será una mujer. "No. Uno no cambia de sexo nunca, nunca. Desde que te fecundan en la primera inseminación del óvulo ya tienes el sexo determinado y lo tienes hasta que te mueres. Y al cabo de siglos te desentierran los restos y el ADN de tus huesos es masculino o femenino, y eso es así". Ponía un ejemplo por comparación para explicar su postura, "oiga, es que ahora me gustaría a mi abolir la Ley de la Gravitación Universal, me encantaría, porque a mi cuando se me caen las cosas me da mucha rabia y en consecuencia, yo decido que no es vigente". 

El último borrador del Ministerio de Igualdad ha modificado algún punto para contentar al sector feminista clásico y salvar unos pocos muebles de la vigente Ley de Violencia de Género. Por ejemplo, un maltratador para librarse de la condena sólo debía decir que ya no era hombre, que también era mujer. En el borrador se dice que no afectará a las causas ya abiertas. Dice Falcón, "este matiz es un disparate. Unas veces puedes ser considerado mujer y otras no. Es lo que en ese delirio que tienen califican como de género fluido. El género no existe, es algo que está por ahí y que utilizan como les da la gana. Un día eres mujer otro hombre y otro pez…". Recordaba "ese personaje que se ha implantado dos branquias en la cabeza porque dice que es un delfín y que él quiere vivir bajo el agua. Bueno, las tonterías, las performance, el arte, las obras de teatro, lo permiten todo". Pero la vida es otra cosa. "Lo que es inaceptable es que desde este disparate se promulguen leyes y se obligue a la sociedad a admitirlas".

De la ley Trans la parte más cruel y de consecuencias más graves e irreversibles son las que afectan a los menores de edad. "Hacen una sociedad demente. Ahora se puede llevar a un niño de ocho años al Parlamento de Extremadura, lo visten de niña y le dan un discurso, que era imposible que lo hubiera escrito él, diciendo que quiere ser niña y que le comprendan y que su futuro y que su felicidad... Y al año le han dado un DNI como niña".

En Reino Unido "donde ya tenemos una cierta experiencia, ha habido una epidemia de contagios de críos diciendo que quieren cambiar de sexo que ha causado verdaderas desgracias". Hay casos que han llegado a los tribunales "porque una muchachita que empezó a los 12 años a decir esto, le dieron hormonas y a los 16 dijo que le hicieran una mastectomía doble. Y los médicos fueron tan criminales que lo hicieron. Ha habido ya una sentencia diciendo que naturalmente a esa edad y para una transformación semejante no tenía capacidad ni madurez suficiente para dar el consentimiento informado". Niños y adolescentes sanos que entran en quirófanos para ser operados de por vida. "Los médicos están haciendo experimentos. Les entregan en la mesa del quirófano el cuerpo de un niño o de un adolescente y se ponen a cortarlo a trozos", denuncia la política. Además, la ley Montero prevé la figura de "un defensor judicial" para amparar al menor en caso de discrepancia con los padres que "pueden perder la custodia de niños".

¿Se ha sentido sola este tiempo? Le ha preguntado Dieter Brandau, "Sí, me pareció que tardaron en reaccionar los grupos feministas y las compañeras del feminismo de tantos años". 

Varias diputadas y militantes socialistas apoyan la postura de Falcón, se han llegado a manifestar en la puerta del Congreso de los Diputados, pero su partido da prácticamente la callada por respuesta. La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, ha dicho "que no es urgente" y que "no convirtamos una ventana de avance de derechos en una especie de quimera". Responde la feminista, "bueno, a mí me gustaría que fuera más claro, más rotundo, más decidido en esto. Llevamos en esta polémica desde hace un año y pico, yo tengo el proceso que tengo y no se han pronunciado. Y ahora a ver si es verdad que podemos llegar a alguna conversación para saber qué van a decidir. El PSOE debe mostrarse rotundamente en contra".

Lidia Falcón acababa la entrevista denunciado otro Proyecto de ley similar al de Podemos pero que ha presentado el grupo Ciudadanos tanto en el Congreso como en el Senado y que está admitido a discusión también por el PSOE y PP. "Lo que elimina es la autodeterminación de género que no sabe nadie lo que es eso. Pero éste, si se aprueba, lleva lo mismo: la hormonación de menores y aceptar que por tu propia decisión te conviertes en hombre o en mujer. Y estamos en ese peligro ahora”".

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