Calviño pierde los papeles ante Almeida: "Tu jefe está desequilibrado"

La vicepresidenta le acusó en un acto de "mentir" en el caso de los abusos a menores tuteladas. El PP le pide que rectifique.

Rubén Fernández

Este miércoles fue un día de términos vaginales para Pablo Casado Blanco. Por la mañana, dijo "coño" en el Congreso y por la tarde se vio envuelto en lo que algunos califican como un "chocho tremendo". Sucedió en un acto de la Confederación Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios en la que asistió el Rey y la cúpula de la Patronal. También estaban varios dirigentes del PP, con el presidente del partido a la cabeza, y la ministra de Economía , Nadia Calviño.

Según testigos presenciales, la vicepresidente fue "maleducada" y "muy impertinente". Un choque de máxima tensión entre la número dos del Ejecutivo y el líder de la oposición. Todo comenzó con un saludo del líder del PP:

- Buenas tarde, vicepresidenta

- Estoy asqueada por lo que has dicho esta mañana.

En el entorno de Calviño reconocen el incidente pero matizan que ella no dijo "asqueada", sino "descompuesta". A partir de ahí, se inicia una conversación en la que va subiendo el tono. La vicepresidenta le acusa de mentir en el caso de los abusos sexuales y que eso no se puede sacar en el Congreso.

Casado defiende que hay una condena al marido de Mónica Oltra y que el caso de las menores tuteladas en Mallorca, que acabaron prostituidas, se está investigando. Calviño, indignada, abandona la conversación y se dirige al alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, y le espeta: "tu jefe está desequilibrado". Una frase que no niegan tampoco gente próxima a la vicepresidenta.

La propia Calviño, cuando le preguntaban este jueves por este incidente, desviaba la atención mientras continuaba andando por los pasillos del Congreso: "yo estoy sorprendida con el debate que hemos tenido aquí dentro en el que se han vertido acusaciones personales y se está utilizando un tono que no se corresponde en absoluto con lo que se debe tener en un foro que es sede de la soberanía nacional". La vicepresidenta huía cuando le reiteraban la pregunta sobre si dijo que estaba asqueada.

Al PP le asquea "la situación económica"

La polémica ha ido subiendo de tono. El PP habla de "feminismo de pandereta" porque no se puede decir que "se defienden a las mujeres y luego ocultar casos de abusos". Los populares exigen a la vicepresidenta que se disculpe ante Casado y a los socialistas les piden que apoyen la creación de una comisión de investigación en el Congreso sobre abusos a los menores tutelados.

Los populares han decidido sacar toda su artillería pesada contra Calviño. "Sabíamos también que, aunque a Pedro Sánchez le asqueaban aquellas personas que utilizaban sociedad interpuestas para adquirir patrimonio y pagar menos impuestos, Nadia Calviño ha usado también ese sistema y así ha pagado menos impuestos", decía Cuca Gamarra recordando uno de los primeros escándalos de la vicepresidenta.

La portavoz del PP en el Congreso cree que Calviño es la "peor ministra de Economía de la Unión Europea" y que a ellos, lo que les asquea, es "la situación económica que tenemos en nuestro país". "Asquean esas personas que busca defraudar a Hacienda y asquean a esas personas que en vez de buscar la verdad y llegar hasta el final con asuntos que tienen que ver con abusos a menores en nuestro país, buscan que nos callemos y eso se encubra", añadía Gamarra.

El PSOE defiende a Calviño

Fuentes de la dirección del grupo parlamentario creen que "no son las formas de Calviño" y creen que Casado está sobreactuando porque "tiene miedo a Ayuso". Los socialistas reconocen que "tenemos un problema" en el Congreso. No se incluyen pero si extienden el problema a otros grupos. El PSOE ya ha tenido reuniones con Batet para pedirle que haga "un llamamiento al sosiego"

El clima de enfrentamiento se recruce. El PSOE habla de "crispación" y reconoce que esto dificulta negociar el CGPJ. Fuentes del PP reconocen que hay interlocución entre ambos partidos pero responden que son los socialistas los que permiten que se haya bajado el nivel en el Congreso. En la dirección del PP reconocen que es difícil tratar con el PSOE "si Calviño, que es la más moderada, se convierte en Irene Montero".

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