Podemos defiende a los agresores de policías en un "nuevo aquelarre contra la ley" en el Congreso

Según los morados, Isa Serra, "los seis de Zaragoza" o los proetarras de Alsasua son víctimas de las "cloacas del estado" y "lawfare".

Rubén Fernández

"Ahora le pasaré la palabra a Isa Serra, portavoz de Podemos, otra persona que le ha pasado como a los seis de Zaragoza y ha conocido las cloacas judiciales", así terciaba el diputado Jaume Asens su coloquio en el que se ha homenajeado a los seis de Zaragoza, unos jóvenes detenidos por agredir a un Policía tras reventar un mitin de Vox en la capital maña. Toda una carta de presentación de lo que vendría a continuación.

Ya en los pasillos, Pablo Echenique defendía su asistencia al acto y veía una "tragedia" la condena a los seis jóvenes en Zaragoza. Según el portavoz de Podemos se hizo "sin pruebas", las familias de estos jóvenes están "destrozadas" y "estos chavales" fueron condenados tras ir "simplemente a una manifestación".

Algo en lo que coincidía uno de los invitados. Francisco Aijón, portavoz de la Plataforma de Padres y Madres por la Absolución de los seis de Zaragoza, defendió la inocencia de su hijo pero, cuando la prensa le preguntó por los vídeos en los que se ve cómo se lanzaban objetos o se quemaban contenedores, el padre se limitó a descalificar el trabajo policial. "Debería dedicarse a investigar quién realiza los actos. Lo que no es un trabajo policial es detener de forma aleatoria a personas que no han tenido nada que ver y luego acusarles de algo. Eso es una práctica mafiosa y delictiva", añadía

Alsasua, Isa Serra y Victoria Rosell

Durante el acto, organizado en la Sala Clara Campoamor del Congreso de los Diputados, no faltaron descalificaciones a los jueces y a los policías. "En las comisarías no se hizo la Transición y el franquismo no entregó las togas", resumía el concejal de Zaragoza en Común, Alberto Cubero, antes de pedir acabar con "el régimen del 78".

"Hay que insistir en que los delitos los están cometiendo ellos, quienes desde el poder judicial prevarican", añadía Isa Serra, exdiputada de Podemos en la Asamblea de Madrid y condenada e inhabilitada por agredir a una policía durante un desahucio.

Más grave fue la condena a varios proetarras navarros por agredir a unos guardias civiles y sus novias en Alsasua. Para Asens, aquella agresión también fue "una manipulación judicial y policial que convirtió una pelea de bar en un caso de terrorismo". Una teoría que se encargó de alentar la madre de uno de los condenados, Bel Pozueta, actual diputada de EH Bildu.

Para Podemos, Alsasua, Isa Serra o los seis de Zaragoza tienen un vínculo en común. "Esto nos puede pasar a cualquiera", añadía la exmagistrada, Victoria Rosell y actual delegada del Gobierno para la violencia de género. "He sentido vergüenza de toga", añadía en referencia al sistema judicial.

El himno de la Guardia Civil les vuelve locos

El acto se prolongó durante toda la tarde. Cuando llevaban tres horas y ya iban por la cuarta mesa de intervinientes, un sonido de trompetas interrumpió la intervención de la portavoz de Bildu, Mertxe Aizpurúa. "¿Esto qué es?", decía incrédula la bildutarra al escuchar tambores cuando estaba hablando de "incongruencias del relato oficial" que, a su juicio, "lo hemos visto durante décadas en Euskal Herria".

"¿Pero qué música es? ¿Alguien la reconoce?", preguntaba mientras sonaban los acordes. Pablo Echenique, a su lado, señalaba: "Han dejado algo ahí". El público corrió a levantarse para tratar de encontrar el altavoz del que salían los himnos, alternados, de la Policía Nacional, la Guardia Civil o la Legión. El desconcierto iba en aumento mientras las caras de sorpresa eran compartidas por la portavoz de la CUP, Mirei Vehi, el de ERC, Gabriel Rufián, o el del BNG, Néstor Rego, que estaban en la mesa.

"Lo han boicoteado. Está clarísimo", concluía Aizpurúa. Tenía razón: era premeditado. Vox ha reivindicado mediante un mensaje de Twitter que se trata de trata de "un gesto de dignidad". Eran dos altavoces que iban alternando la música y volvieron locos durante unos minutos a los allí presentes.

Olona pide explicaciones

Vox ya había dejado claro que el acto previo les había indignado. "Una nueva ignominia contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad", decía Macarena Olona quien calificaba el homenaje de "un nuevo aquelarre contra la ley y orden precisamente jaleando a aquellos que reventaron un mitin de Vox en Zaragoza".

La violenta concentración, celebrada el 17 de enero de 2019 bajo el lema "contra el fascismo de Vox", acabó con cargas policiales y la detención de seis personas. A cuatro de ellas la Audiencia de Zaragoza las condenó a seis años de cárcel, y a las otras dos a pagar 14.000 euros de multa conjunta y un año de libertad vigilada. El Tribunal Superior de Justicia de Aragón elevó a ocho años la condena al recordar que varios policías resultaron heridos tras recibir piedras y adoquines. Uno de los agentes tuvo que pasar por el quirófano y todavía tiene secuelas.

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