Vox denuncia que una militante de Sevilla fue apedreada por protestar contra los narcopisos

Abascal acusa a los medios de silenciar las agresiones a los miembros o simpatizantes de Vox.

Maite Loureiro

Vox ha denunciado que una militante de su partido en Sevilla ha sido apedreada por protestar contra los apagones que provocan la proliferación de narcopisos en el barrio de Palmete, al grito de "puta de Vox" cuando salía de su domicilio.

El partido ha mostrado las imágenes de la joven con un golpe en la cara y la piedra con la que fue agredida, del tamaño de un puño, y ha anunciado acciones legales para impedir que el ataque "quede impune".

El líder de Vox, Santiago Abascal, ha aprovechado la presentación de un documental producido por la Fundación Disenso que preside, sobre el Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla, para denunciar los hechos, acusando a los medios de silenciar las agresiones que se llevan a cabo contra los miembros o simpatizantes de su partido.

"La violencia de la izquierda contra Vox se ha convertido en una seña de identidad de este Gobierno, impulsado por la demonización, y no vamos a permitir que se silencie más", ha dicho en declaraciones a los medios mientras sostenía la imagen de la joven agredida para que pudieran captarla las televisiones y los fotógrafos.

"La doble vara de medir con Vox"

Previamente, durante el acto, Abascal señalaba a la prensa por "no mostrar la cara de Estefanía Martín (la víctima) en los medios de comunicación". "Una vez más la violencia extrema que se ha convertido en el ADN de la izquierda en España en su actuación contra Vox, se ha vuelto a producir ante el silencio general, haciéndonos ver, de nuevo, la doble vara de medir", ha dicho.

El líder de Vox ha puesto énfasis en criticar que a pesar de ser una mujer, el ataque no haya recibido la condena de la izquierda, ni las organizaciones feministas. "Una nueva agresión que pasa desapercibida", ha dicho. como ocurrió con la diputada de Vox, Rocío de Meer, que fue apedreada durante un acto en Sestao y que recibió el ataque de Unidas Podemos a través de su portavoz, Pablo Echenique, que puso en duda su palabra asegurando que la sangre de su cabeza "era kétchup".

Los silbidos a Sánchez

Una doble vara de medir que Abascal ha criticado visiblemente indignado, recordando que "el menor silbido a los miembros del Gobierno se convierte en escándalo público", en referencia a los abucheos que Pedro Sánchez recibió durante la celebración del Día de la Hispanidad el pasado 12 de octubre.

"Es difícil esperar otra cosa cuando el Gobierno comparece ante los familiares y amigos de aquellos que entregan su vida al servicio de nuestra patria", ha dicho, señalando los pactos de Sánchez con comunistas, separatistas e, incluso, "los herederos del terrorismo en España", en referencia a Bildu. "Es un Gobierno que no puede esperar aplausos, sólo silbidos", ha recalcado, alertando de que España sufre una "amenaza global" de la izquierda y el comunismo.

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