Rajoy dio vía libre a Zapatero para negociar con ETA: "Habla y haz lo que tengas que hacer"

El PP sabía que "de los presos se hablaría pronto" y que habría "salidas a lo largo de los años y con muchísima discreción".

Libertad Digital

Mientras, de cara a la galería, el PP convocaba y asistía a manifestaciones en contra de la negociación del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con ETA, el entonces líder de la formación de centro-derecha, Mariano Rajoy, así como otro altos representantes de los populares, dialogaron en secreto con el jefe del Ejecutivo y su entorno a la vez que miembros de éste se reunían con la banda terrorista. El Mundo ha tenido acceso a las notas de los encuentros, en las que se muestra que el entonces líder del PP "sabía que se hablaría con Batasuna" y que habría "salidas –de presos etarras– a lo largo de los años y con muchísima discreción".

El diario de Unidad Editorial basa su información en las anotaciones relativas a seis reuniones celebradas entre mayo y octubre de 2006. En una de éstas, fechada el 16 de julio, se puede leer: "Mariano Rajoy sabía que se hablaría con Batasuna. Le dijo a Zapatero: 'Habla y haz lo que tengas que hacer y me vas diciendo'".

De primeras, el receptor de los datos en estas comunicaciones secretas fue el entonces portavoz parlamentario del PP, Eduardo Zaplana; posteriormente, la información fue también trasladada al diputado y ex secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Astarloa, y al secretario general del PP, Ángel Acebes.

El Gobierno de Zapatero, que se comprometió con el círculo más próximo a Rajoy a "dar toda la información", ofreció al PP "una persona en la negociación" a cambio de una "intervención moderada desde la discrepancia".

En una nota de julio de 2006, ya se plasma que el líder proetarra Arnaldo Otegi daría "un papel sobre cómo cumplir la Ley de Partidos". El PSOE intenta dejar claro que "entre 2000 y 2004 no hubo ni un gesto, ni un contacto ni una reunión de nadie cercano a Zapatero con ETA o Batasuna", y que fue "en el verano de 2004 cuando le llegan los primeros mensajes".

A partir de entonces, Zapatero dice que "diseña una estrategia" contrapuesta a la "hoja de ruta" de Aznar, que "movió 141 presos sin nada a cambio" o que planificó una reunión con Otegi, "al que le lleva a Burgos en coche la Guardia Civil" para un encuentro con representantes del Ejecutivo del PP.

"El Vaticano interviene en la negociación"

En otra de estas comunicaciones, los socialistas anuncian que se reunirán con Batasuna, que a este encuentro "no asistirá Patxi López" y que se dirá a los etarras "que se atengan a la legalidad": "Primero paz y luego política".

"Es seguro que condenan la violencia y deciden dedicarse a la política", anotaron los dirigentes del PP tras recibir la última hora por parte del Gobierno. "Seguro que no volverán a matar", "el camino de ETA es irreversible" y "van más ahora a la Audiencia Nacional que cuando asesinaban", anotaron los lugartenientes de Rajoy. A su vez, subrayaron que ETA quería que el PP "estuviera en el proceso".

Las notas del PP del 25 de julio muestran que se iba a mantener una "reunión secreta con ETA en los próximos 15 días". Apuntaron los populares que los socialistas estaban "muy pesados" y que no paraban de recalcar que "sólo" habría "cuatro puntos" sobre la mesa: "Armas, presos, refugiados, reinserciones y calendario". También se señala que "El Vaticano interviene en la negociación" y que "el intermediario en este tema ha sido (Juan María) Uriarte", que fue obispo de San Sebastián entre 2000 y 2009.

"Habrá salidas con discreción"

Semanas después, el entorno del Gobierno consideraba que "el proceso" iba razonablemente bien, aunque se habían "parado los contactos en verano" porque ETA consideraba que había "dado cosas a cambio de nada". El PSOE añadió al PP que "ETA muestra cansancio" y que "le cuesta dejarlo, pero quiere hacerlo". "Mantiene sus objetivos pero busca acabar", proseguía.

Para todo ello, el PSOE contó al PP que "de los presos se hablará pronto". Se precisó que no habría "excarcelaciones", sino "salidas a lo largo de los años y con muchísima discreción". El entorno de Zapatero presumía que este apartado iba a ser "durísimo". Los socialistas apostillaban que en esas fechas habían "verificado de verdad el alto el fuego".

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