El 'Parlament' rechaza celebrar un nuevo referéndum unilateral en esta legislatura

ERC se abstiene y JxCat vota en contra de la propuesta de la CUP sobre un nuevo 1-O.

Pablo Planas (Barcelona)

División, desconcierto y manejos al margen o en contra de la ley. Lo habitual en el parlamento autonómico catalán. Este jueves, una mayoría aplastante ha rechazado la celebración de otro referéndum ilegal en esta legislatura.

Junts per Catalunya (JxCat), que amenazó a ERC con votar a favor de la propuesta de la CUP para repetir el 1-O, ha votado en contra. ERC, que estaba en contra, se ha abstenido. Los demás grupos han votado en contra, salvo Ciudadanos, que se ha ausentado de la cámara al entender que la tramitación de la propuesta cupera era una flagrante ilegalidad. Así es que el nuevo referéndum sólo ha obtenido el apoyo de los 9 diputados de la formación separatista radical.

En ERC eran contrarios al referéndum unilateral porque están embarcados en la mesa de diálogo con Sánchez y pretenden alcanzar un referéndum pactado con el Estado. En Junts no creen que ERC vaya a conseguir tal referéndum pero se oponían a la salida de la CUP porque entienden que es mejor no poner fechas a la independencia o a nuevos referéndums, ya que eso sólo genera frustración entre sus bases.

ERC y JxCat han coincidido en señalar que sólo un referéndum pactado podría sustituir el presunto mandato emanado del 1-O, de modo que la cámara ha aprobado una proposición a favor de una votación legal. En otra de las votaciones alusiva a la mesa de diálogo, JxCat ha votado en contra de sus socios de ERC, que han obtenido el apoyo del PSC y los podemitas catalanes. En este caso, el Parlament ha aprobado impulsar la mesa de diálogo y ha recalcado que tal mesa debe ser "de gobierno a gobierno", lo que cierra el paso a los indultados de JxCat.

Los grupos de la oposición no salían de su asombro ante la nueva actitud de la CUP, que al proponer un referéndum unilateral parece dar por descartada la validez del 1-O, una especie de dogma de fe del separatismo que sólo podría ser sustituido por un referéndum aceptado por el Estado. Según PP, Vox y Ciudadanos, la CUP ha sucumbido al procesismo.

En cuanto al independentismo, sale del debate de política general tan fracturado como entró, aunque pueda atisbarse en el rechazo a un referéndum unilateral un punto de aterrizaje en la realidad. Todo ello horas antes del cuarto aniversario del referéndum del 1-O.

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