Sánchez y Aragonès venden una charla de 40 minutos por teléfono y abogan por el "diálogo"

Se reanudan las negociaciones entre el Gobierno y la Generalidad con los indultos a los golpistas como telón de fondo.

Pablo Planas

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalidad, Pere Aragonès, han reanudado el llamado "diálogo" entre el Ejecutivo y los separatistas con una conversación telefónica de cuarenta minutos. Prueba del deshielo es la nota conjunta emitida por Moncloa y por la Generalidad, un breve comunicado en el que se subraya que "ambos han coincidido en la necesidad de ganar definitivamente la batalla al coronavirus y conseguir la reconstrucción económica, con especial referencia a los fondos Next Generation".

Según los departamentos de comunicación de ambos gobiernos, Sánchez y Aragonès "han abordado también distintos aspectos de la situación política actual y han compartido el objetivo de avanzar hacia la superación de los retos comunes mediante el diálogo". Se entiende que los indultos planteados por el Gobierno y las reivindicaciones de máximos de la Generalidad (amnistía y autodeterminación) han formado parte de una conversación que ambas partes han calificado de "fluida y productiva" y que ha durado cuarenta minutos.

La principal conclusión del "encuentro" telefónico es que Sánchez ha invitado a Aragonès a una reunión a celebrar en la Moncloa este mismo mes de junio. A diferencia de lo que ha ocurrido otras veces, la nota es idéntica en la versión en español y en la de catalán.

Amnistía en lugar de indulto

La pretensión del gobierno catalán es negociar con el Gobierno una amnistía que favorezca no sólo a los golpistas presos sino a las decenas de altos cargos de la Generalidad encausados por el golpe de Estado en el Tribunal de Cuentas, en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) y en juzgados ordinarios de Barcelona. Sin embargo, Aragonès ha dejado caer ya en varias ocasiones que los indultos serán bienvenidos aunque públicamente se desprecien. De hecho, en el Govern se dan por descontados.

Otro de los puntos de debate entre Sánchez y Aragonès es la composición de la denominada "mesa de diálogo". El gobierno catalán pretende que Oriol Junqueras forme parte de la delegación regional, algo a lo que Moncloa no se opone aunque manifiesta su extrañeza porque considera que la mesa es un foro "entre gobiernos".

Según fuentes de la Generalidad, parte de la conversación también ha girado en torno a asuntos económicos. Sánchez y Aragonés tendrán ocasión de verse en persona este lunes en Barcelona, ya que el presidente del Gobierno asistirá al acto de entrega de la medalla conmemorativa del 250 aniversario de Foment del Treball, la patronal catalana, a Javier Godó, el editor de La Vanguardia.

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