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Juan José Matarí, tras su incidente con Celaá: "Fue ella en estado puro, con su prepotencia y su soberbia"

Entrevistamos al diputado popular Juan José Matarí tras el incidente que vivió con Isabel Celaá en la sesión de control al Gobierno en el Congreso.

C.Jordá

El diputado popular Juan José Matarí se convirtió este miércoles en protagonista involuntario de la sesión de control al Gobierno después de la insólita respuesta que le dio la ministra Isabel Celaá a una pregunta sobre la Lomloe, la Ley de educación que la propia Celaá ha impulsado.

Matarí habló de la experiencia educativa de su hija Andrea, que nació con síndrome de Down, y la respuesta burlona de la ministra llamó la atención de todos y, tal y como el diputado explica a Libertad Digital en conversación telefónica, "no es que me faltase el respeto a mí, es que se lo faltó a todas las personas con síndrome de Down, despreció a las personas con discapacidad intelectual y también a los padres de familia y el derecho que tenemos a elegir la educación de nuestros hijos".

"Faltó al respeto —concluye— pero no a mí o a mi hija, sino a todas las personas en cuyo nombre yo estaba hablando". Recuerda también que se trata de muchas personas, "porque yo puse el ejemplo de la educación especial, pero de lo que se trata es de la libertad de elección en cualquier caso".

La historia de Andrea

El diputado popular nos explica un poco más el trayecto educativo de su hija Andrea que empezó como el de cualquier niño en una guardería y que luego pasó a un colegio ordinario, pero sólo un año después, y viendo las necesidades que cada vez eran más distintas a las de su hermana, que sólo tiene un año más que ella, pensaron que "iba a poder desarrollarse mejor" en "un colegio especial".

Este fue el María Corredentora, un centro con mucho prestigio en el ámbito de la educación especial en el que Andrea cursó toda su educación: "Nos pareció el adecuado, aunque estaba en la otra punta de Madrid".

Pero además, la educación especial proporcionó también a Andrea una preparación posterior, primero con unos cursos en los que siguió formándose una vez alcanzada la mayoría de edad, después en un programa de Fundación Prodis y la Universidad Autónoma de Madrid, y finalmente con un año de máster muy orientado a la inserción laboral en el que realizó prácticas en la empresa Accenture que luego la contrato: "Ahora tiene un contrato indefinido allí" nos dice Matarí con evidente y comprensible orgullo.

El diputado nos explica lo que ya nos han contado muchas veces familias que han recurrido a la educación especial: la importancia de una formación completamente adaptada, la necesidad que tienen estos niños de aprender en el colegio cosas que otros simplemente van asimilando en el día a día, y también de tener las nociones imprescindibles para relacionarse con su entorno y los demás.

Celaá "en estado puro"

El debate era sobre la llamada Ley Celaá, una ley que en el fondo es el reflejo de lo que es su máxima responsable, pues lo que se vio este miércoles en el Congreso fue la ministra "en estado puro", explica Matarí. "Se ha mostrado tal como es, con una prepotencia y una soberbia insoportables, y una insensibilidad manifiesta", nos dice.

El popular nos recuerda las numerosas ocasiones en las que la ministra ha negado el derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos o incluso cuando de alguna forma "negaba que nuestros hijos sean nuestros. Con esa concepción —nos dice— pues no es extraño su comportamiento" en el Congreso.

La Ley Celaá, muy de Celaá

El diputado nos explica el trayecto parlamentario poco ortodoxo, por decirlo así, que ha seguido la tramitación de esta ley, y nos recuerda que, antes de que se iniciase, había ya "un grupo de trabajo" para la reforma educativa en el que participaban varios partidos y que los diputados del PSOE "abandonaron".

"Se estaba trabajando en una ley de la reforma educativa" pero en lugar de eso "se ha presentado esta ley que se ha tramitado ante la pandemia, sin lo que ha sido habitual en otros proyectos de educativos, cuando se recibía, atendía y escuchaba, sobre todo se escuchaba, a los padres, a las familias, a la comunidad educativa… en definitiva se ha hecho sin ningún acuerdo ni consenso".

La prueba de esa falta de consenso es, según el diputado popular, la ley educativa "que menos votos a favor y más votos en contra ha tenido en el Congreso", aunque es cierto que "ha tenido el apoyo de varios grupos, pero es la ley educativa que menos votos ha cosechado".

Y no cabe extrañarse de ello pues, según Matarí, es "la ley más radical y más sectaria" y un gravísimo "ataque a la libertad" de elección y de educación "que nosotros estamos defendiendo", asegura.

Recurso al Constitucional

¿Y qué va a hacer el PP con esta Ley? "Vamos a seguir exigiendo que sigan dejándonos elegir", nos dice, mencionando tanto el caso de la educación especial como el caso de los colegios concertados: "Es un ataque a la libertad", resume.

Y contra ese ataque promete que los populares "vamos a presentar en los próximos días. antes de que se termine el plazo legal, el recurso de inconstitucionalidad" de la Ley, algo que por cierto este mismo jueves ha hecho ya Vox.

Matarí ha recordado que, además, "se elimina el castellano como lengua vehicular de la enseñanza en un acto que no tiene nombre" y que el diputado recuerda que fue una imposición "de los partidos independentistas para que esta ley saliese". Porque en su opinión si la ley "ya era radical, porque esta señora es radical y sectaria", pero aún se ha radicalizado más "a medida que se ha tenido que negociar con Podemos y sumar luego a los separatistas para ser aprobada".

"El resultado final, por tanto, no es solo el ataque a la libertad de enseñanza, no solo el ataque a los centros concertados, no solo el ataque a los centros especiales, sino también a la eliminación del castellano".

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