García Egea le mueve la silla a Alejandro Fernández con los ceses y nombramientos en el PP catalán

Miriam Casanova, Irene Pardo y Antonio Verdera sustituyen a los afines a Alejandro Fernández en la estructura del partido en Barcelona.

Pablo Planas (Barcelona)

Josep Bou no es un verso suelto ni un kamikaze. El presidente del grupo municipal del PP en Barcelona no opera al margen del partido sino bajo encargo de Génova 13 y el secretario general, Teodoro García Egea. A los ceses de Eduardo Bolaños (jefe de gabinete de Alejandro Fernández) como asesor de urbanismo y Xavier Cañigueral e Isaac Martín como ediles de los distritos de Les Corts y Sarriá, se deben sumar los nombramientos de sus sustitutos como parte de una maniobra dirigida a restar poder a Alejandro Fernández.

Miriam Casanova, una economista vinculada al equipo de Alberto Fernández, exjefe del grupo municipal del PP en la capital catalana, sustituirá a Bolaños en el Ayuntamiento condal. Irene Pardo, presidenta de Nuevas Generaciones, a Cañigueral en el distrito de Les Corts, y el empresario Antonio Verdera, a Isaac Martín en Sarriá.

Los tres nombres forman parte del grupo articulado en contra de la gestión de Alejandro Fernández y encabezado por personajes como Xavier García Albiol, alcalde de Badalona, y Manuel Reyes, exalcalde de Castelldefels y llamado a ser el próximo presidente del PP de Barcelona.

Irene Pardo mantenía una nefastas relaciones con Alejandro Fernández y la dirección del partido en Cataluña tras haber denunciado a su exmarido, Alberto Fernández Saltiveri, por supuestos malos tratos. Fernández Saltiveri era vicesecretario de Comunicación y Electoral del partido y estaba colocado como asesor en la Diputación de Barcelona. Al trascender la denuncia, fue cesado por García Albiol del puesto en la Diputación, pero Alejandro Fernández se resistió a actuar contra él en el partido hasta que recibió la orden de Madrid. Irene Pardo se había quejado de que Alejandro Fernández no le hizo caso cuando explicó su caso en el seno del partido.

La purga de Bou

La purga de Bou no ha sido una maniobra improvisada sino que responde a la intención de la dirección nacional de relevar al equipo de Alejandro Fernández, cuya gestión se considera fracasada tras los fichajes de Lorena Roldán (ex de Ciudadanos) y Eva Parera, de la candidatura municipal del ex primer ministro francés Manuel Valls, y los malos resultados en las pasadas autonómicas.

El aparente "idilio" de Alejandro Fernández con la dirección nacional ha terminado y ahora Génova decide los nombramientos en Cataluña a través de Bou, que ni siquiera es afiliado y que no ha dudado en arremeter contra figuras del partido como Cayetana Álvarez de Toledo (de la que dijo que no debía haber sido candidata al Congreso por Barcelona porque no es catalana ni habla catalán) o el propio Alejandro Fernández.

Los ceses de Bou han agudizado las tensiones con su número dos en el Ayuntamiento, el concejal Óscar Ramírez, que amaga con abandonar la disciplina municipal y dejar sin grupo al PP en el Ayuntamiento. Ramírez es presidente del PP de Barcelona, pero sus horas al frente del partido en la capital catalana están contadas. En el próximo congreso municipal será relevado por Manuel Reyes.

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