El Gobierno retrasa el recurso de la Fiscalía al tercer grado de los golpistas para no erosionar el 'efecto Illa'

Moncloa ordena no dar un paso en falso para no menoscabar los resultados de su candidato del PSC y alimentar el "victimismo indepe".

Ketty Garat

No es ninguna sorpresa que las elecciones catalanas motivan todos y cada uno de los pasos del Ejecutivo desde hace meses, pero el inicio de la campaña electoral está provocando que la utilización política de la Moncloa alcance sus cotas máximas. A la decisión de rechazar el adelanto del toque de queda para no dejar sin mítines al candidato del PSC, Salvador Illa, se le suma ahora otra decisión que busca no erosionar su proyección de voto y el llamado efecto Illa.

El Gobierno ha dado la orden de aplazar la decisión de la Fiscalía General del Estado de recurrir el tercer grado a los presos del 1-O para no menoscabar los resultados del candidato socialista. "La decisión está tomada", explican, pero de hacerse ahora "alimentaríamos el victimismo independentista" en los inicios de una campaña electoral en la que los presos ya participan en régimen de semilibertad y en la que podría inclinarse la balanza en su favor cuando diversos sondeos pronostican un triple empate técnico entre ERC, Junts y PSC.

La decisión política, adelantada por este periódico de fuentes judiciales, implica imponerle a la Fiscalía un retraso en base a la conveniencia en los tiempos políticos y la coyuntura favorable al Ejecutivo. "Hemos aprendido de los errores", explican algunas fuentes, para justificar el aplazamiento que deja en entredicho el papel de la Fiscalía que, como recordó Pedro Sánchez en la anterior legislatura, depende de las órdenes gubernamentales.

Una decisión de calado que se enmarca en la parálisis del Gobierno ante cualquier cuestión que pudiera provocar un coste en la campaña electoral. El objetivo es "no dar un paso en falso" y los menos posibles hasta el 15 de febrero, lo que deja maniatada a la ministra de Sanidad, Carolina Darias, que volverá a rechazar este miércoles la petición mayoritaria de las CCAA de adelantar el toque de queda hasta nueva orden.

Es la mejor constatación de una Moncloa al servicio de la candidatura del PSC. Este jueves la actividad del Gobierno evitó los caminos pedregosos y se entregó a la siempre complaciente política de inauguraciones. En el acto de inauguración del AVE Madrid-Elche-Orihuela, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió la necesidad de "los proyectos urgentes como el que hoy estamos inaugurando". La política de cortar cintas, correr cortinillas y destapar placas siempre ayuda a desviar la atención de lo importante sobre lo urgente. Y donde tiene puesto el foco y la mente el Gobierno es en Cataluña y en lograr, casi a toda costa, "que Illa gane las elecciones".

A continuación