Illa y el PSC maniobran para que no se retrasen las catalanas y escapar de la tercera ola de la covid

Las encuestas del PSC lo sitúan en empate técnico con ERC. La cancelación de los comicios "nos complica el escenario", admiten en el PSOE.

Ketty Garat

Es su momento y no lo quiere dejar pasar. El candidato del PSC, Salvador Illa, dice estar "dedicado al 101%" a la gestión del ministerio, pero aún le sobra tiempo para maniobrar con el PSC con el fin de evitar el retraso de las elecciones catalanas que podría dar al traste con los buenos augurios que le arrojan en estos momentos los sondeos. Algo que podría además coincidir en el tiempo con asumir el pico de la tercera ola de la pandemia que podría conllevar un castigo electoral en una de las comunidades más afectadas por la pandemia.

Los socialistas catalanes son de los pocos partidos, junto al PPC y la CUP, que se decantan por mantener los comicios el 14 de febrero en contra de su socio ERC que en las últimas horas ha cedido al criterio de su socio JxCat en el gobierno catalán y se ha decantado por el aplazamiento hasta mayo, dejando solo al PSC en su rechazo y con la presión añadida de haber logrado una posición consensuada entre los dos partidos que forman gobierno para que se abra paso su propuesta en la reunión de los partidos catalanes el próximo viernes.

Encuestas PSC: empate técnico con ERC

La causa de la negativa del PSC a este retraso radica en sus sondeos propios en los cuales se habría registrado el pico del famoso efecto Illa hasta alcanzar un empate técnico entre ERC y el PSC en la horquilla de entre los 25/26 escaños, según avanzan fuentes socialistas a Libertad Digital.

Según estas fuentes, Illa habría tocado su techo demoscópico hasta la fecha. A partir de este momento, las previsiones sólo podrían empeorar. Las favorables encuestas sitúan a JxCat en tercera posición también por encima de los 20 escaños pero a una mayor distancia que los dos primeros. Pero en el PSC también son conscientes de que su voto es "metropolitano", se concentra fundamentalmente en Barcelona frente al "voto rural que concentran ERC y Junts, lo cual les permite "mejor rendimiento del voto en las circunscripciones interiores", que están sobrerrepresentados y en las que los secesionistas son mayoritarios.

En cuanto al resto de formaciones, las encuestas socialistas no auguran sorpassos: ni de Vox al PP, ni del PP a Ciudadanos, que mantendría su posición de líder del centro derecha, gracias a que el PP no rentabiliza el fichaje de la centrista Lorena Roldán pese a que logra mejor resultados hasta los 7/8 escaños. Otra de las novedades es que Podemos empieza a caer dejándose entre 1 y 2 escaños, cuando hasta ahora había conseguido resistir en sus actuales siete parlamentarios.

Esto explica, según las citadas fuentes socialistas, el "nerviosismo de Ada Colau" en particular y de Podemos en general, y su posición favorable a retrasar las elecciones en la convicción de que ganar tiempo le reportará capacidad de mejora. Una posición similar a la que explican de ERC y JxCat, conscientes ambos de que el "efecto Illa es una realidad" y también se registra en sus propios datos.

De ahí la ofensiva que se ha iniciado en los republicanos para retratar al ya candidato del PSC en su doble función de ministro de Sanidad. En primer lugar, el diputado Jordi Solé, denunciando que "sorprende que el candidato del PSC presione tanto para mantener la fecha de las elecciones con una situación sanitaria tan delicada" en una "doble irresponsabilidad". Y después, el portavoz de ERC en el parlamento catalán, Sergi Sabriá, evidenciando el argumentario republicano: "Ya es grave dejar sus responsabilidades en medio de una pandemia para ir de candidato, pero todavía es peor presionar por puro electoralismo. Es difícil quedar más retratados".

Desde el PSC, de momento, mantienen el pulso. Esta semana tanto el primer secretario, Miquel Iceta, como José Zaragoza y Eva Granados han sostenido que "no hay ningún motivo" para el aplazamiento que "no está justificado". Pero su posición denota con claridad el temor que existe en el partido a que se diluya el efecto Illa y que su candidato se desmorone con la llegada de una tercera ola.

No en vano, el discurso del PSC se cae al contraponerlo con el del PSOE a nivel nacional. Mientras Illa e Iceta quieren mantener las elecciones en Cataluña en mitad de la tercera ola, con el pico de las UCI previsto en la víspera de la votación, la decisión de Pedro Sánchez ha sido retrasar su XL Congreso Federal al mes de octubre por el coronavirus. Algunos no descartan que el viernes pudiera producirse un acuerdo de última hora entre PSC, ERC y JxCat para no acusar desgaste pero admiten que esto "nos complica el escenario previsto".

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