Un juzgado sentencia que el CAC "conculcó la legalidad" para proteger a la "estrella" de Catalunya Ràdio

El presidente del CAC impidió al consejero del PP votar sobre la difusión en la emisora de los movimientos de la Guardia Civil en septiembre de 2017.

Pablo Planas (Barcelona)

Varapalo judicial al Consejo Audiovisual Catalán (CAC), el organismo censor de la Generalidad y de quien dependen las concesiones de frecuencias de radio y televisión en Cataluña. En manos de los separatistas, el CAC se ha convertido también y durante el "Procés" en el ente blanqueador de los excesos de TV3 y Catalunya Ràdio, la emisora de la administración autonómica.

Así, el presidente del CAC, Roger Loppacher —propuesto por la antigua Convergencia— con el apoyo de Salvador Alsius —ERC e Iniciativa per Catalunya— e Yvonne Griley —con el respaldo convergente y republicano— vetaron la participación del consejero a propuesta del PP Daniel Sirera en el debate y votación sobre la difusión de los movimientos de la Guardia Civil en los días previos al referéndum ilegal que llevó a cabo la conductora del programa matinal de Catalunya Ràdio, Mònica Terribas.

Terribas se dedicó a recabar información proporcionada por los conductores sobre la presencia de vehículos policiales en áreas de servicio y carreteras de Cataluña y transmitirla en directo.

La región se encontraba en esos momentos en un estado de máxima alerta tras los atentados islamistas del 17 de agosto en las Ramblas de Barcleona y en Cambrils y según la denuncia formulada en el CAC, la difusión de los movimientos del Instituto Armado podría haber interferido en alguna de sus actuaciones, tanto relativas al terrorismo como al golpe de Estado separatista.

El presidente del CAC y los otros dos consejeros impidieron votar a Sirera con el argumento de que sobre este consejero, recaía una "eventual sospecha de parcialidad, aunque sea por simple apariencia". Sirera había contestado a un mensaje en Twitter de la presidenta del Colegio de Periodistas, Neus Bonet, en la que esta expresaba su apoyo a Terribas, compañera de trabajo en la emisora de la Generalidad. Sirera había replicado en la misma red social lo siguiente: "periodismo al servicio del régimen".

Argumentos jurídicos

La sentencia emitida por el juzgado de lo contencioso administrativo número 11 de Barcelona anula el acuerdo del CAC por el que no fue reprobada Terribas porque el presidente del CAC "conculó la legalidad" al impedir la participación de Sirera y porque "ha quedado acreditado que la adopción del Acuerdo 96/2017, de 18 de octubre se ha alcanzado prescindiendo total y absolutamente del procedimiento legalmente establecido y de las normas que contienen reglas esenciales para la formación de la voluntad de los órganos colegiados, por lo que es nulo de pleno derecho".

La sentencia advierte además del peligro que supone que el CAC pueda utilizar un argumento no amparado por la ley (la eventual sospecha de parcialidad, aunque sea por simple apariencia) "para apartar a cualquier consejero (de una votación) sin motivo específico". A juicio del tribunal, "la abstención forzosa que se materializó, fue una forma encubierta de eludir fraudulentamente el procedimiento necesario para alcanzar una recusación".

El CAC debe abordar en próximas fechas otros dos expedientes que afectan a TV3. La promoción de las "mascarillas catalanas" llevadas a cabo en la televisión autonómica por el presidente de la Cámara de Comercio y activista separatista Joan Canadell, y el rótulo en un informativo en el que se aseguraba que el coronavirus había surgido en Madrid. Dada la mayoría separatista, ambos expedientes se saldarán sin consecuencias.

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