El Gobierno catalán inicia la cacería contra los Mossos para acorralar al consejero Buch

El Ejecutivo separatista investiga la actuación de 15 agentes que cargaron contra los violentos

Esmeralda Ruiz

"Se ha abierto la evaluación interna más grande que se ha llevado a cabo de un operativo", ha dicho la consejera de presidencia catalana, Meritxell Budó en la rueda de prensa tras el Consejo Ejecutivo donde ha anunciado que desde este momento, el Gobierno de Quim Torra investiga la actuación policial de 15 agentes de los Mossos d’Esquadra con el objetivo de determinar " si existieron irregularidades" durante las cargas policiales para frenar a los CDR en los disturbios en respuesta a la sentencia del Tribunal Supremo por el 1-O. Es lo que precisamente se adelantaba a denunciar hace unos días, el sindicato de la policía catalana USPAC.

En función de las conclusiones de esta investigación interna, a estos 15 agentes se les podría acabar "abriendo expediente, sanción o que su actuación quede en información reservada", ha explicado Budó que eso sí, ha sido incapaz de precisar el momento exacto en el que, supuestamente estos agentes se habrían excedido en sus funciones:" Corresponderá a los primeros días pero en este momento desconozco si es la primera semana concretamente, o los primeros tres días o si va más allá", ha dicho a preguntas de los periodistas.

La fiscalización a los Mossos no quedará aquí, también se celebrará una comisión de investigación en el Parlamento catalán donde además, se evaluará la actuación de la Policía Nacional durante los días de mayor violencia en Cataluña. El Gobierno catalán ya ha iniciado los trámites para ello. Llama la atención que toda esta cacería contra los Mossos tiene lugar tan solo un día después de que la CUP haya registrado en la cámara catalana una moción en solitario, instando a ERC y a JxCAT a posicionarse respecto a un posible cese del consejero de Interior, Miquel Buch.

Esta misma mañana ha sido admitida a trámite la moción por el Mesa del Parlamento y esto obligará a los socios de Gobierno a postularse a favor o en contra de pedir la cabeza del consejero convergente inmediatamente después de las elecciones generales del 10 de noviembre. Pleno en el que además, también se votará la petición de retirada de la Policía Nacional y Guardia Civil de Cataluña. Una maniobra con el fin de acorralar a Buch, que se aferra a su cargo pero que a estas alturas, ya no cuenta ni con el aval del grupo de ERC donde diputados como Rubén Wagensberg piden públicamente su dimisión.

El anuncio de la investigación interna ha llegado justo después de que el propio Buch se haya reunido en la consejería con el comisario jefe de los Mossos, Eduard Sallent y el responsable del Área de Asuntos Internos y Evaluación Interna del cuerpo para seguir con la evaluación del operativo. Aunque el presidente catalán, Quim Torra, se ha posicionado en privado a favor de cesarle, la consejera de presidencia, Meritxell Budó, ha querido mostrar este martes tranquilidad para evitar desatar una crisis antes de tiempo. "Obviamente la confianza en el consejero se ha manifestado", ha dicho Budó cuando ya empiezan a abrirse las primeras quinielas para su sucesión.

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