Podemos usa de pancarta la Plaza Mayor de Madrid y la oposición habla de "guerra sucia"

Una gran proyección de los "papeles de Bárcenas" en la fachada de la Casa de la Panadería en la Plaza Mayor de Madrid desata la polémica.

Libertad Digital

Podemos ha reconocido este domingo ser los responsables de las imágenes de los denominados "papeles de Bárcenas" con los nombres "M. Rajoy" y "M. Rato" que fueron proyectados la noche del sábado sobre la fachada de la Casa de la Panadería de la plaza Mayor de Madrid.

La proyección de estas imágenes forma parte de una campaña diseñada por Podemos con el lema "Que no vuelvan", que la formación ha comenzado a difundir en la redes sociales, acompañada de un vídeo.

Sin embargo, el uso para su campaña de un entorno como el de la Plaza Mayor y de un edificio público -la Casa de la Panadería es propiedad municipal- ha desatado la polémica y no pocas críticas.

Por ejemplo de la portavoz en el Ayuntamiento y candidata a la alcaldía de Ciudadanos, Begoña Villacís, ha comentado que "no sabemos como han podido conseguir autorización para algo que aparentemente es ilegal" y se ha comprometido a una investigación municipal para saber cómo se ha podido llevar a cabo este tipo de publicidad electoral en un espacio que "es un entorno protegido" y que "es la Plaza Mayor, nuestra Plaza Mayor, no de Podemos sino de todos los madrileños", ha dicho.

"Ha empezado la guerra sucia"

También ha hablado del tema la candidata popular a la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que en unas declaraciones de las que se hace eco Europa Press ha acusado a la alcaldesa Manuela Carmena de "querer hacer de Madrid lo que ha hecho Colau de Barcelona: una ciudad donde se premia al que no cumple la ley, donde se ataca a la Policía Local, donde se abandonan los servicios y se utilizan los edificios públicos de manera electoralista".

Pero el más contundente ha sido el candidato del PP a la alcaldía, José Luis Martínez-Almeida, que en declaraciones a Libertad Digital ha dicho que "ha empezado la guerra sucia de la izquierda radical contra el PP". Y es que para el popular "lo que ayer se produjo es un ejemplo de complicidad vergonzante entre Podemos y el Ayuntamiento de Madrid, entre Pablo iglesias y Manuela Carmena para atacar de manera sucia al PP".

Martínez-Almeida ha asegurado que "si ellos mantienen ‘que no vuelvan’ -en referencia al nuevo eslogan de Podemos- nosotros decimos que no vengan, que no venga el discurso del odio a la ciudad de Madrid y que no venga la izquierda radical populista a engañar a los madrileños".

Así el candidato ha exigido "que se dejen de estas maniobras" y, eso sí, ha destacado que ese tipo de publicidad "no le va a servir de nada" e incluso ha extraído una conclusión de lo ocurrido: "¡Qué negras deben de tener las expectativas electorales para tener que recurrir a estos trucos!".

El Ayuntamiento se lava las manos

Una vez desatada la polémica, y después de que la prensa pidiera explicaciones, fuentes del Gobierno de Carmena han explicado que "no existe una autorización expresa para esa acción puesto que el concejal presidente de la Junta de distrito de Centro no había firmado tal autorización". Pero sí han reconocido que existía "una autorización preliminar por parte de un técnico de la Junta de Distrito de Centro ya que la documentación técnica proporcionada por el promotor era correcta".

Añaden estas fuentes que, "en cuanto al contenido de la acción, en este tipo de autorizaciones, el Ayuntamiento sólo se responsabiliza del acto en la vía pública y nunca del contenido del mismo". Pero no fue así, por ejemplo, con el autobús que puso en circulación Hazte Oír: el Consistorio llegó a inmovilizarlo por incitación al odio.

"Ahora, el Ayuntamiento va a proceder a la revisión del expediente de dicha autorización preliminar y el expediente definitivo", añaden.

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