Vox actúa con mano dura para combatir a los primeros 'infiltrados'

El partido contratará a una empresa externa para la selección de candidatos para las municipales y autonómicas de mayo.

Maite Loureiro

A falta todavía de un mes para que Vox nombre a sus candidatos en toda España, el partido ya ha tenido que enfrentarse a la llegada de los primeros arribistas. Las elecciones andaluzas confirmaron las expectativas generadas sobre la formación para las elecciones de mayo –aumentándolas– y trajeron como consecuencia el acercamiento de "aprovechados" que buscan prosperar a costa del partido. Un fenómeno que ya vivieron Ciudadanos y Podemos.

Para evitar que se cuelen infiltrados en las listas, el secretario general del partido, Javier Ortega Smith, se encargará de coordinar la elaboración de las listas electorales a través de las organizaciones provinciales. Según explica el partido a este periódico, en casos puntuales en los que la detección de infiltrados sea más difícil, contratarán los servicios de una empresa privada para que se encargue de investigar sus currículos y trayectoria.

Una decisión adoptada después de tener que hacer frente a la llegada de afiliados que actuaban al margen del partido, autoproclamándose candidatos, pidiendo financiación o utilizando la marca para promocionarse personalmente. Así ha ocurrido en Galicia, Baleares, Navarra o Canarias.

En Vigo, Manuel Gil tuvo que darse de baja del partido después de conceder entrevistas en las que se presentaba como fundador de Vox en la ciudad gallega, sin tener ningún tipo de responsabilidad dentro de la formación. Según las fuentes consultadas, llegó a facilitar datos falsos de afiliación a medios regionales. En Menorca, se disolvió la organización provincial y se nombró una gestora después de que el coordinador provincial, Diego Pons, creara una cuenta en Twitter desde la que pedía financiación para el partido, algo prohibido por Vox.

Más recientemente, en Las Palmas de Gran Canaria se ha inhabilitado a Ricardo Braña, el que fuera presidente provincial del partido, por no comunicar su condena contra la Hacienda Pública; y a José Luis Moyano, cesado y al que se le ha retirado la militancia, por "comportamientos y actitudes amenazantes inapropiadas", según traslada la formación en una nota. En breve se nombrará una gestora.

También en Navarra, Paloma Zorrilla, tertuliana de televisión, y su marido, José Miguel Gurrea, socio de una clínica abortista, se dieron de baja del partido el pasado 6 de febrero. La formación les acusa en un comunicado enviado a los medios de buscar "notoriedad" y publicidad personal en medios de comunicación y redes sociales a costa de Vox.

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