Escalada dialéctica de Torra, que dice estar dispuesto a "luchar hasta el final"

Colau se suma al frente separatista en la conmemoración del 78 aniversario del fusilamiento de Companys.

Pablo Planas (Barcelona)

Cualquier excusa le vale al presidente de la Generalidad, Quim Torra, para soltar una arenga y la efeméride catalanista del día, el 78 aniversario del fusilamiento de Lluís Companys, es perfecta, de modo que el suplente de Puigdemont ha dado rienda suelta a un discurso de guerra. "Estamos dispuestos a luchar hasta el final con todas las consecuencias", ha declarado Torra tras glosar la figura de Companys.

Torra ha explicado que en sus últimas horas, Companys escribió dos cartas a su familia y su testamento. En la primera, dirigida a sus mujer, le decía: "No admitas, pues, pésames ni lágrimas y levanta la cabeza". En cuanto al testamento, ha referido el final: "Por Cataluña y lo que representa de paz, justicia y amor". Tras esos comentarios, ha remachado su disposición de "luchar hasta el final con todas sus consecuencias".

El presidente de la Generalidad ha insistido en su teoría de la "causa justa", redoblado sus ataques al Estado, y denunciado el "peso del franquismo" en las estructuras del Estado. "Ningún Gobierno español ha condenado nunca el asesinato de Companys; no es suficiente con sacar a Franco del Valle de los Caídos", ha advertido Torra.

Separatismo soliviantado

Las penas aparejadas al cargo de rebelión que solicita la Fiscalía, pese a ser las menores previstas, han soliviantado al separatismo. Torra es más sensible a la presión de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y los Comités de Defensa de la República (CDR) que a la que ejercen los sectores más templados y los podemitas para rebajar la tensión y mantener la negociación con el Gobierno.

Torra responde a las acusaciones de "botifler" (traidor) y al ruido de las redes y los CDR con soflamas insurgentes que según el Gobierno del PSOE no son graves porque "todavía no se ha cometido ninguna ilegalidad". Tras la reprobación del Rey en el Parlament, Torra trata de mantener el liderazgo retórico.

Los dirigentes de ERC no le van a la zaga en materia de oratoria inflamada. Nadie quiere quedar como el traidor a la causa. Se niegan a aterrizar en la pista tendida por el Gobierno para evitar los posibles costes electorales entre la parroquia más radicalizada.

El presidente del Parlament, Roger Torrent (ERC), ha exigido la absolución de los golpistas presos y el vicepresidente de la Generalidad, el también republicano Pere Aragonès, se ha extendido en que la única salida es la autodeterminación.

Colau y los presos

La principal novedad ha consistido en el alineamiento de la alcaldesa de Barcelona y líder podemita en Cataluña, Ada Colau, con los partidos separatistas. Catalunya en Comú-Podem se confirma como la muleta que permitirá afrontar a JxCat y ERC lo que reste de legislatura en minoría.

Colau ha pedido la liberación de los golpistas presos y el cese de lo que denomina "judicialización de la política". También ha instado a los nacionalistas ha pactar los presupuestos municipales, los de la Generalidad y los del Estado y a que hagan más esfuerzos negociadores con el Gobierno.

En el homenaje a Companys también ha participado el PSC, a diferencia de Ciudadanos y el PP. Una de las intervenciones más sonadas ha sido la del dirigente de Demòcrates Antoni Castellà cuyo partido es la escisión de Unió que ha acabado en ERC. La otra, la de Ramon Espadaler, sobrevive en la bancada socialista.

El exacólito de Duran Lleida ha asegurado que los golpistas están en prisión "porque en la Unión Europea no hay fusilamientos". También se ha mostrado escéptico respecto a las negociaciones con el Gobierno de Pedro Sánchez y ha abogado por la vía unilateral como única posible. "Cuando convenga y estemos preparados", ha matizado.

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