Casado logra el apoyo de San Gil y trabaja ya con Cospedal en la victoria a Santamaría

"He recuperado la ilusión de ser militante del PP", proclama San Gil. Alonso critica el encuentro: "Casado está girando demasiado a la derecha". 

P. Montesinos

A Pablo Casado le salen las cuentas. Pronosticó que más de 2.000 de los 3.184 compromisarios votarán por él en el congreso extraordinario que se celebrará en Madrid los días 20 y 21. A su juicio, Soraya Sáenz de Santamaría insiste en la candidatura de consenso porque es consciente de que va por detrás. En Andalucía, dijo controlar la mitad de los 475 delegados que aporta esta región. "Cuanto más unidos estemos más fuerte será el partido", se reafirmó ella, antes de que se encontraran en una cena del Grupo Popular del Congreso. Posaron sonrientes y conversaron unos minutos, pero no hubo reunión formal ni acuerdo.

Casado se verá con Santamaría "las veces que ella quiera" pero irá hasta el final, según su equipo de colaboradores. Recientemente se reunió con María Dolores de Cospedal, y ambos constataron su sintonía en las cuestiones clave. "Estamos hablando de la supervivencia del PP", afirmaron cargos próximos a la secretaria general, que confirmaron que la consigna es "trabajar por Pablo". "Con Santamaría llegaría el fin del partido", alertaron los más dramáticos de la dirección en Castilla-La Mancha.

Según los cálculos del entorno de Cospedal, más de 1.100 compromisarios electos estarían de su lado pese a su derrota. También un "buen puñado" de natos. Las fuentes consultadas reconocieron que "evidentemente" no todos votarán a Casado en el cónclave, pero sí una gran mayoría. Y un dato revelador: algunos de los miembros de la candidatura de la secretaria general ya están integrados en la de Casado como Agustín Conde, Vicente Tirado o Juan Ignacio Zoido, clave en la batalla andaluza. "Nosotros decidimos", zanjaron desde el equipo de Cospedal, que siguió sin hacer declaraciones públicas.

Casado también ha despachado telefónicamente en varias ocasiones con Alberto Núñez Feijóo, y estará en Galicia este miércoles. El presidente gallego, de momento, se ha limitado a defender que la integración puede llegar "antes, durante o después" del congreso, reivindicando así la segunda vuelta. "Galicia está con Pablo", deslizaron a las claras desde el equipo del candidato. Además, aventuraron que "en los próximos días" podría recibir el respaldo de "gente importante" tanto de la sociedad civil como del propio partido.

San Gil, con Casado

Este martes, de hecho, logró apoyo muy significativo. María San Gil, un referente para el PP pese a su distanciamiento con la actual dirección, se hizo la foto con él en un acto por la libertad en Venezuela, en el que también estuvo Ángel Garrido. "He recuperado la ilusión de militar en el PP", afirmó la expresidenta del PP vasco, que rechazó la invitación de Casado de volver a la primera línea de la política. "España se merece un PP fuerte y nadie mejor que Pablo para liderarlo", enfatizó, tras sentirse "ideológicamente huérfana" desde el Congreso de Valencia de 2008.

Alfonso Alonso, del equipo de Santamaría y actual líder de los populares vascos, criticó la fotografía entre ambos. "Casado está girando demasiado a la derecha", espetó, preguntado expresamente por San Gil poco antes de participar en la cena de los diputados del PP. Según afirmó, a él le gusta "más el centro", en referencia a la exvicepresidenta.

Santamaría, mientras tanto, siguió con su consabido discurso. Según su equipo, Casado puede decir lo que quiera pero quien va ganando es ella. Con Javier Arenas y Fátima Báñez, visitó Ceuta y reclamó una vez más consenso. "Las señoras en este debate, nos hemos comportado con una educación ejemplar, bastante más que algunos señores", dijo, y acusó a su contrincante de "jugar a dividir entre señoras para ver si encuentra hueco". Recordó, en una entrevista en Cope, que ganó en la primera vuelta en la mitad de las circunscripciones y superó la barrera de los 20.000 votos. "Es bueno para el PP una candidatura única", le respaldó Alfonso Fernández Mañueco, el líder de Castilla y León.

"No vamos a dejar que nuestros candidatos se descuarticen en prime time", afirmaron fuentes de la dirección nacional, descartando que la comisión organizadora del congreso vaya a aceptar la petición de Casado de un cara a cara. Fernando Martínez-Maillo, por segundo día consecutivo, se abonó a las tesis del equipo de Santamaría. "El debate sólo beneficiaría a nuestros rivales. El señor Rivera estaría en primera fila con una bolsa de palomitas para verlo", sentenció."Es amigo, pero está haciendo una campaña extraordinaria por Soraya", contestaron desde la candidatura de Casado.

A continuación