Puigdemont, en búsqueda y captura, anuncia que se presenta a las elecciones

Orden internacional de detención contra el expresidente y cuatro exconsejeros; Junqueras se opone a la candidatura conjunta que solicita el PDeCAT.

Pablo Planas (Barcelona)

La juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela ya ha emitido las órdenes internacionales de detención de Carles Puigdemont y los exconsejeros de la Generalidad Toni Comín, Meritxell Serret, Lluís Puig y Clara Ponsatí, todos ellos huidos. En los autos, la magistrada expone que los fugitivos "promovieron y utilizaron la fuerza intimidatoria y violenta de los sectores independentistas de la población, llamando a la insurrección y desafiando el orden constitucional". También alude al documento "enfocats" (enfocados), un "plano" del golpe de Estado que fue intervenido a un alto cargo de ERC y en el que se apuntaba a la necesidad de crear un ambiente social convulso y un deterioro económico que, en teoría, forzarían al Gobierno de España a negociar la independencia de Cataluña. La intervención de los Mossos para consolidar la república era una de las claves que manejaban los golpistas.

La juez también incide en la continuada desobediencia de Puigdemont y los miembros de su gobierno a las sentencias del Tribunal Constitucional. Además de la requisitoria a las autoridades belgas, Lamela ha emitido órdenes de búsqueda y captura internacionales puesto que no consta el paradero exacto de Puigdemont y los otros cuatro fugados.

El abogado de Puigdemont, Paul Bekaert, conocido por asesorar a etarras, considera que las autoridades belgas pueden retrasar la entrega del expresidente autonómico durante dos meses, toda vez que la extradición debe ser autorizada por un juez y cabe recurso. En ese lapso, Puigdemont quiere protagonizar la campaña electoral. Este viernes, ha concedido una entrevista en la televisión pública belga RTBF en la que se ha postulado como candidato para el 21-D y ha aprovechado para descalificar a la justicia española. Su intención, sostiene, no es eludir la acción de la justicia sino presentarse ante la "verdadera justicia, la belga". En cuanto a su capacidad de maniobra electoral, afirmó que "en un mundo global se puede hacer campaña incluso desde el extranjero".

Con este anuncio liquida las pretensiones de Santi Vila (que no quiso pagar la fianza el jueves por la tarde en solidaridad con sus excompañeros de gabinete) de encabezar el PDeCAT y mete más presión a favor de una candidatura única.

El PDeCAT quiere un Junts pel Sí bis

El PDeCAT ya ha puesto sobre la mesa su propuesta de lista conjunta separatista, una candidatura por la libertad de los presos "políticos", un "frente popular" para concurrir a las elecciones "ilegítimas" del 21 de diciembre. Las encuestas predicen el hundimiento de la formación convergente. El proceso separatista ha ido lastrando a un partido que llegó a tener 62 diputados en 2010, cayó a 50 sólo dos años después y acudió en coalición con ERC en las autonómicas de 2015.

La "oferta" de candidatura única del separatismo es vista con satisfacción por el sector podemita que lidera Albano Dante e incluso por Ada Colau, convertida ya antes del 1 de octubre en una activista del "derecho a decidir". Para el PDeCAT es además una fórmula para seguir ocultando su declinante peso electoral.

El paso al frente de Puigdemont para presentarse en las elecciones va en la dirección de forzar una nueva plataforma electoral y el encarcelamiento de parte del último gobierno catalán alienta las expectativas de los partidarios de ese frente. Sin embargo, en ERC se niegan, en principio, a montar un nuevo "Junts pel Sí" al que en la vieja Convergencia ya han puesto nombre:"Junts per la llibertat".

Junqueras, contra la lista única

A la contra, el líder republicano ha publicado este viernes en el diario independentista Ara una extensa carta con detalladas instrucciones políticas. En ella afirma: "También quiero pedir a los partidos y a las entidades que hagan todos sus trabajos, cada uno en su sitio, con una sólida unidad de acción. Y, por favor, lo pido por la concordia y la armonía de todos, basta de debates y polémicas sobre cómo se presentará cada partido en las elecciones. Basta, este debate nos hace daño y nos hace perder de vista todo el trabajo que hay que seguir haciendo. Este episodio ya los vivimos y fue nefasto. Que cada uno escoja la mejor fórmula para concurrir a las elecciones, que ningún demócrata se quede en casa el 21-D, que ninguna persona que estime la libertad deje de ir a votar, que cada partido se esfuerce en conseguir el mejor resultado posible y que la unidad de acción y una estrategia compartida sea lo que nos une, con respeto por todas las sensibilidades".

Dadas las consideraciones de Junqueras no será fácil, por mucho que presione el PDeCAT y las organizaciones separatistas, forjar una lista única del separatismo. En las últimas semanas se ha agudizado el deterioro de las relaciones entre el PDeCAT y ERC. Los convergentes acusan a los republicanos de haber empujado a Puigdemont a una declaración de independencia que activó el 155 cuando la idea inicial del expresidente era convocar elecciones.

Fractura en el separatismo

Junqueras y Puigdemont sostuvieron una sonora discusión la semana pasada, antes de proclamar la república, en la que Puigdemont llegó a ofrecer la presidencia a Junqueras, que la rechazó en el último momento porque no tenía claro que los convergentes de Junts pel Sí le fueran a dar su apoyo.

En apariencia, los cesados comparten estrategia. En la práctica, ERC considera el PDeCAT un lastre aliñado con el 3%, el caso Palau, pendiente de sentencia, y el interminable expediente de los Pujol.

El PSC, en la diana republicana

En su carta, Junqueras centra sus ataques en los socialistas: "Permitidme que con toda la serenidad me pregunte si habría sido posible la aplicación del 155 sin la absoluta complicidad del PSOE y, tristemente también, del PSC. Sin el PSC, entregado en cuerpo y alma al PP, ninguno de nosotros estaría hoy en la prisión, ninguno. Tampoco los Jordis (...) Y no lo digo con acritud, lo explicó porque siento pena, verdadera lástima, por un partido que ha acabado atrapado en manifestaciones al lado del PP y la extrema derecha".

Junqueras ha agudizado su faceta espiritual. A preguntas de su abogado durante la cita en la Audiencia Nacional se reclamó "muy creyente" y en un mensaje posterior en Twitter afirmó: "Haced cada día todo lo que podáis para que el bien derrote al mal el 21-D. En pie, con determinación y hasta la victoria". Tras el bien y el mal y de vuelta a la carta en el Ara, afirma que no merece la pena seguir hablando del PSC. "Dice el versículo de la Biblia: 'Señor, perdónalos porque no saben lo que hacen'. Pues eso, olvidemos todo el dolor que nos quieren infligir y no nos dejemos arrastrar por ningún otro sentimiento que no sea el del amor a la libertad".

El obispado de Gerona toma partido

En medio de la crisis ha tomado la palabra el obispado de Gerona, que en una breve nota asegura: "En este momento crítico que está viviendo nuestro país hacemos un llamamiento a que se respeten los derechos fundamentales de las personas y de las instituciones. También pedimos a todos los miembros de la comunidades parroquiales y religiosas de nuestro obispado que recen para pedir, una y otra vez, que la paz reine en todos los rincones de nuestra casa y por las personas que por sus convicciones se ven alejadas de sus hogares".

Más protestas

Miles de personas se han vuelto a concentrar frente a los ayuntamientos de diversas localidades catalanas para exigir la libertad de los encarcelados. Un sindicato independentista entre cuyos dirigentes está Carles Sastre, el exterrorista condenado por los asesinatos de José María Bultó y Joaquim Viola y su esposa, ya ha registrado la convocatoria de huelga general para el próximo miércoles.

ANC y Òmnium se suman y anuncian además una manifestación para el 11 de noviembre que pretenden que sea una exhibición como la del Onze de Setembre. El separatismo comienza a calentar motores y se prepara para un intenso calendario de movilizaciones.

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