Génova fulmina a González y deja claro a Aguirre que no cuenta con su respaldo

Génova no tiene miramientos con González y evita respaldar a Aguirre mientras aplaude la gestión de Cifuentes. Rajoy reaparece este jueves.

P. Montesinos

La dirección nacional del PP se desvinculó por completo de Esperanza Aguirre, otrora gran referente que concatenaba éxitos electorales. El principal objetivo de Génova pasa por proteger a Mariano Rajoy, citado en calidad de testigo por el juicio de la Gürtel, y vender que en su caso todo es una operación para "difamar, desprestigiar y triturar" el honor del presidente. A partir de ahí, en Génova se entiende que Cristina Cifuentes es el presente y el futuro de la estructura madrileña y que, en consecuencia, es el momento de soltar lastre tras el shock por la operación Lezo.

Fue otra jornada de infarto, de tensión permanente, en la que el PP y la corrupción fueron de la mano. Un día de enorme presión mediática desde primera hora de la mañana, con el Canal de Isabel II como epicentro. "Tenía que estallar en algún momento. Todo el mundo lo sabía. Apestaba", reconoció a toro pasado un alto cargo de la formación. "Puede que sea solamente la punta del iceberg", avisó. Y no tardó en llegar el bombazo informativo: la detención de Ignacio González, expresidente de la Comunidad de Madrid, retransmitida en directo por La Sexta. Miércoles negro.

Si bien, en esta ocasión, a Génova no le tembló el pulso. Los lazos con González eran inexistentes desde que Rajoy le descartó como candidato en las pasadas elecciones a favor de Cifuentes. Si aún mantenía amistad con María Dolores de Cospedal, esta se encuadraba desde hace tiempo en un marco estrictamente personal. No participaba ya en la vida política, pero seguía manteniendo su carnet de afiliado, cosa que se solucionó apenas dos horas después de que se conociera su arresto.

El Comité de Derechos y Garantías, que dirige Alfonso Fernández-Mañueco, recibió la orden y la acató de inmediato acordando la "suspensión temporal" del que fuera líder regional. "No volverá a ser del PP", aventuraron en Génova. Además, lanzaron un aviso a navegantes en un comunicado enviado de urgencia a las redacciones: "El PP reitera su rechazo a cualquier tipo de corrupción, venga de donde venga, y tomará las medidas necesarias para atajar cualquier actuación que infrinja la ley".

Rumores de dimisión

Prácticamente al mismo tiempo, en el partido señalaron a Aguirre, actual portavoz de los populares en el Ayuntamiento de Madrid, pero muy distanciada de Rajoy y la cúpula. Públicamente, nadie sugirió que debería dar un paso atrás, pero sí se hicieron comentarios en este sentido en privado y aumentaron las voces que dieron por descontado que "en ningún caso" repetirá como cabeza de lista. Pablo Casado, valor en alza en la formación y desvinculado de tramas corruptas, es insistentemente citado como posible recambio en la plaza madrileña.

Aguirre, mientras tanto, optó por el silencio en vísperas de que este mismo jueves tenga que declarar en la Audiencia Nacional por el caso Gürtel, aunque su entorno desmintió que se vaya a apartar después de que a media tarde arrecieran los rumores. "Es absolutamente falso, con mayúsculas, falso de toda falsedad que vaya a dimitir hoy -por este miércoles-", aseguró su equipo. Aunque en el PP no descartaron que pudiera dar dicho paso en las próximas horas, toda vez González se suma a Francisco Granados, en prisión preventiva desde hace dos años y medio, y otros cargos afines implicados en la presunta corrupción del PP madrileño.

A la espera de que se pronuncie, ningún portavoz del PP nacional o regional salió a defenderla. Todo lo contrario de lo que ocurrió cuando se preguntaba por Cifuentes, hoy al frente de la estructura madrileña y del Gobierno regional. Rafael Hernando, el portavoz del Grupo Popular, llegó a sacar pecho de que fue ella quien impulsó con una denuncia la investigación sobre el Canal. Dirigentes próximos a la presidenta se acogieron también a este argumento. "La colaboración con la Justicia es y será absoluta. Tendremos tolerancia cero con la corrupción. Voy a hacer todo lo que me pida el juez", zanjó Cifuentes.

En síntesis, públicamente, el PP aplaudió a Cifuentes, calló sobre Aguirre y criticó a González. Hernandole incluyó en el grupo de quienes "han traicionado lo que es este partido, han traicionado su espíritu y nuestro compromiso con la honestidad y con la honradez". "Hemos reaccionado con rapidez y contundencia", se defendió Javier Maroto, que fue uno de los pocos que dio la cara, ante los micrófonos de esRadio.

Pasadas las horas, hubo incluso quien quiso ver como algo positivo que, por lo menos, la citación de Rajoy había quedado en un segundo plano. Aunque, en general, se instaló una enorme zozobra por el hecho de que la corrupción vuelva a ocuparlo prácticamente todo. Tanto es así que Moncloa se prepara ya para una reaparición pública complicada del presidente, que este jueves participará en un acto centrado en la economía.

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