'El País' responde a Pedro Sánchez: "Demuestra ignorar el papel de un periódico en una democracia"

Tres días después de la entrevista en La Sexta, el periódico de Prisa responde a las acusaciones de Pedro Sánchez con otro durísimo editorial.

Libertad Digital

Los editorialistas de El País se han decidido a responder a las acusaciones que Pedro Sánchez vertió en el Salvados de Evole del pasado domingo. Tal y como reconocen en las primeras líneas del texto, "no hubiéramos entrado a desmentir" los despropósitos del ex secretario general de no ser por la información que publicaba El Mundo este martes, en la que revelaba que "los hechos ocurrieron exactamente al revés, es decir, que fue Sánchez el que visitó al presidente de Telefónica para pedirle que presionara a su favor sobre la línea editorial de El País, de cuya empresa la compañía de telecomunicaciones posee un 13% de las acciones". Debe ser, por cierto, la primera vez en la historia en la que desde Prisa se elogia una exclusiva de El Mundo.

Para El País se trata de un hecho que "pone de manifiesto la completa ausencia de cultura democrática" de Sánchez, del que recuerdan con evidente mala intención que ha encabezado en dos ocasiones la candidatura del PSOE "con pésimos resultados". No obstante, llama la atención que sea el periódico de la empresa que promovió la algarada antidemocrática del 13-M el que expenda carnés de demócrata.

Y es que para el periódico de Prisa lo que ha ocurrido no es que los malvados poderes económicos presionasen al desvalido Pedro Sánchez, sino exactamente lo contrario, tal y como explica en un demoledor párrafo:

Ejercer presión desde el poder político sobre las empresas y accionistas de medios de comunicación, para torcer o manipular sus posiciones editoriales, es algo común en los regímenes autoritarios pero constituye un acto inaceptable que descalifica por completo a quien aspiraba nada menos que a presidir el Gobierno de España. Si desde la oposición se permitía esa clase de licencias, no queremos imaginar qué sería capaz de hacer Sánchez en este terreno si hubiera obtenido el Gobierno.

El País defiende que no se puede confundir el derecho de los medios a tener una línea editorial y defenderla con "el ejercicio de una presión inmoral e ilegítima" y que ésto solo es posible desde "la ignorancia acerca del papel de los medios de comunicación" o, lo que sería aún peor, "a una mala fe deliberada al servicio de intereses y estrategias puramente personales".

El editorialista también explica que las reuniones entre Pedro Sánchez y directivos de El País fueron las habituales con líderes políticos y en ellas se le dijo "lo mismo que este diario ha manifestado de forma pública, reiterada y con toda claridad en sus editoriales": que el gobierno con Podemos y los nacionalistas era una locura, algo que, tal y como recuerda el texto en su último párrafo, han demostrado "los comportamientos posteriores —en sede parlamentaria y en algunas televisiones— de los señores Sánchez, Iglesias y Rufián".

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