'El País' oculta en su titular que los boicoteados eran Cebrián y Felipe González

El diario de Prisa dedica un gran despliegue al boicot violento que sufrieron el expresidente y el consejero delegado de la empresa.

Libertad Digital

"Un grupo violento impide un debate en la Universidad", titula El País en la información más destacada de su portada, aunque sorprendentemente no cita en el titular a los dos protagonistas pasivos o víctimas de los hechos: Felipe González y el consejero delegado de la empresa que edita el periódico, Prisa.

El episodio violento de Universidad Autónoma de Madrid merece un despliegue notable en El País: es el principal titular de portada, el tema del primer editorial y la doble página con la que se inicia la sección de nacional, en la que de nuevo los nombres de Felipe González y Juan Luis Cebrián no están en el titular. Quedan relegados a la cuarta línea de la entradilla.

En un despliegue que contrasta con la discreción con la que El País ha tratado hechos muy similares como el acoso a Rosa Díez en la Complutense en 2010 –un precedente protagonizado por los hoy líderes de Podemos que ni tan siquiera llega a citarse–, hasta tres columnistas escriben también sobre la cuestión: José Manuel Calvo, Rubén Amón y Antonio Elorza.

Lo más significativo, no obstante, es el editorial, que bajo el título "A golpes de la libertad" se muestra bastante duro sobre el "lamentable episodio" en el que se impidió "violentamente la celebración de un acto académico".

El editorialista de El País destaca que se hayan portado pancartas de apoyo a ETA en la misma facultad en la que fue asesinado hace 20 años Francisco Tomás y Valiente y a la puerta del auditorio que lleva su nombre, y no duda en establecer la conexión entre el acto y Podemos, señalando que forma parte de una estrategia "de continuo señalamiento de este diario y sus trabajadores".

Recuerda también que "se reprodujeron milimétricamente los eslóganes y acusaciones que el líder de Podemos, Pablo Iglesias, viene desplegando", y acusa a los líderes del partido morado de que "navegan en los límites de la democracia".

El artículo no cita a Rosa Díez, pero sí a la Pasionaria en un giro final incomprensible para presumir algo así como de luchadores antifranquistas –¡Cebrián!– para cerrar afirmando que "no pasaron los tricornios y no lo harán las capuchas".

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