Mutismo en Génova a la espera de la comparecencia de Rajoy: "Podría haber sido peor"

El presidente en funciones ofrecerá una rueda de prensa tras su despacho con Rivera. Hasta entonces, la consigna es el silencio. 

P. Montesinos

Silencio calculado en Génova. Mariano Rajoy quiere dar su respuesta a Albert Rivera cara a cara. Será este miércoles, a las diez de la mañana, en el Congreso de los Diputados. Una vez se vea a solas con el líder de Ciudadanos y le diga qué piensa de su oferta negociadora, atenderá a los medios de comunicación. Y a esa comparecencia se acogieron los portavoces del PP para no hacer una valoración oficial sobre las palabras de Rivera.

El responsable de Ciudadanos telefoneó a Rajoy antes de atender a los medios y le envió su documento, pero en las filas populares se vivieron momentos de enorme nerviosismo antes de su anuncio. Se especuló con la posibilidad de que le planteara “un ultimátum” sobre la fecha de la investidura. También se temió que fuera a pedir “la cabeza” del presidente en funciones para tratar de desatascar la situación política. Y llegó el momento, con el presidente en funciones y todo su equipo pendientes de la televisión. “Podría haber sido peor”, resumió, pasado el trance, un destacado parlamentario.

En la dirección ven margen de maniobra, pero nadie quiso pillarse los dedos públicamente. Tras un primer análisis del documento de Ciudadanos, fuentes oficiosas del partido insinuaron que algunas medidas son “un brindis al sol” que requieren una reforma de la Constitución, pero asumibles en su gran mayoría. “Necesitaba justificar el pasar de la abstención al sí”, se comentó de puertas para adentro. En todo caso, preocupa el hecho de que Rivera insista en la necesidad de que, de inmediato, Rajoy ponga “fecha y hora” a la investidura.

Cabe recordar que el PP llegaba a la cita con bastante pesimismo, hasta el punto de que la dirección nacional aseguró que no se habían logrado “avances” para arrastrar a Rivera al sí. Aún más, hasta el lunes por la tarde, no preveían que pudiera ocurrir un giro inesperado, como dejó entrever Alicia Sánchez Camacho en los micrófonos de esRadio. “Si tuviese que haber un título de nuestra propuesta, se llamaría ‘Documento sin líneas rojas’”, destacó Javier Maroto a primera hora de este martes. “Rajoy está dispuesto a ofrecer todo… No decimos no a nada”, añadió en Cope, antes de que los acontecimientos se precipitaran.

“Mañana -por este miércoles- contestará Rajoy”, se zanjó desde el PP tras el nuevo movimiento desde Ciudadanos. “No hemos cambiado nuestro discurso. Estamos dispuestos a negociar de todo, pero hay que esperar a lo que diga el presidente”, fue lo más que se declaró desde Génova. Desde el PP de Madrid, mientras, recordaron que muchas de las medidas de Rivera están en el decálogo de regeneración que ya aprobó Cristina Cifuentes.  "Son las mismas, algunas de ellas incluso las llevábamos en nuestro programa electoral". 

A continuación