Rajoy mete miedo con Iglesias: "Son unas elecciones con resultado incierto"

Alerta de que "son unas elecciones con resultado incierto", entra en el cuerpo a cuerpo con Iglesias y pide la concentración del voto moderado.

P. Montesinos (Sevilla/ Huelva)

Mariano Rajoy trató de reconducir su campaña tras el impacto por las grabaciones a Jorge Fernández Díaz y lanzó a todo el PP a recuperar el voto que en diciembre se fue, mayoritariamente, a Ciudadanos. "Si el voto moderado no se concentra acabará en la nada o en Podemos", afirmó el candidato, y repitieron sin cesar sus portavoces. Se llegaron a lanzar dos vídeos para insistir en esta tesis, dirigidos sin disimulo a quien simpatiza con el partido naranja, hasta el punto de pedir el apoyo al propio Albert Rivera para evitar que Pablo Iglesias llegue a la Moncloa.

En todo caso, el presidente en funciones no rehuyó la peliaguda cuestión de las grabaciones. Más al contrario, se prestó a hacer una nueva declaración ante los periodistas para reafirmarse en su teoría de que todo obedece a una operación perfectamente diseñada contra el PP. Lo dijo en Santa Olalla, un pequeño municipio de Huelva, antes de subirse al mitin. "Si algo me preocupa mucho es que alguien ha grabado hace dos años una conversación -entre el titular de Interior y el director de la Oficina Antifraude de Cataluña- y se hace pública a cuatro días de las elecciones", se reafirmó. Según su equipo, el mensaje ha calado entre su votante tradicional, que no cree en las casualidades y no tendrá dudas en meter la papeleta azul el próximo domingo.

Rajoy, que avanzó que existen "posibilidades reales" de saber quién está detrás de la grabación, se mostró convencido de que el caso no provocará una merma en sus objetivos electorales, aunque su comité de campaña fue más cauteloso. Tal y como avanzó este diario, de los trackings llegados el jueves a Génova no se desprendía impacto alguno, y la tendencia seguía siendo alcista. Si bien, recalcaron que lo mejor era esperar a este viernes. "Por ahora no detectamos -una fuga de votos, pero hay que esperar", especificaron las fuentes consultadas. "De momento, no hay variación", según el entorno del propio candidato.

Tan asumida estuvo la polémica en la campaña que Rajoy llegó a entrar en el cuerpo a cuerpo con Pablo Iglesias por sus declaraciones poniendo en duda el desarrollo de la jornada electoral por el "despelote" que, según aseveró, existe en el ministerio del Interior. "España no es Venezuela", le contestó con vehemencia en el mitin central de la jornada, celebrado en pleno corazón de Sevilla. "El señor Iglesias ha dado un salto cualitativo importante, ha dudado de la limpieza del 26J", denunció, para recordar a renglón seguido que en nuestro país "gana quien dice la gente" porque el sistema democrático está completamente garantizado.

Rajoy utilizó la acusación de Iglesias para meter miedo y reclamar la concentración del voto moderado en torno al PP, e intentó desgastar a Ciudadanos por todos los medios posibles. En Santa Olalla, se revolvió contra quienes quieren suprimir las Diputaciones Provinciales y descuidan el campo español. En Zafra, segunda de sus paradas, centró aún más su mensaje: "Os pido el voto moderado para quien defiende la unidad de España, la igualdad, el mismo proyecto europeo, la economía de mercado y la lucha contra el terrorismo", dijo. "España no está para experimentos ni para jugar con fuego", remató ya en la capital hispalense.

Visiblemente cansado, y con un calor sofocante, Rajoy se dirigió expresamente a todos los que en diciembre votaron a Ciudadanos, a "muchos" de los que metieron la papeleta socialista y otros tanto que se quedaron en casa en señal de protesta. "Hay que concentrar el voto moderado en las siglas del PP", destacó una vez más, no sin alertar de que el domingo puede ocurrir cualquier cosa. "Son unas elecciones de resultado incierto", fueron sus palabras, y pidió una vez más a sus adversarios que dejen gobernar a la lista más votada si bloquean otra vez una gran coalición.

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