El desfile de coches oficiales de Colau y sus concejales

La alcaldesa no pisa el Metro pero desvela el sueldo de sus trabajadores como represalia por la huelga convocada para el Mobile World Congress.

Pablo Planas

La alcaldesa de Barcelona y sus concejales ya se han olvidado del transporte público y de sus buenas intenciones tras tomar posesión de sus cargos. Prometieron un cambio de actitudes y de costumbres, pero nueve meses después de hacerse con el Ayuntamiento de la capital catalana ya sólo bajan al Metro para las inauguraciones y están enganchados al coche con chófer. Se escudan en la agenda, en sus múltiples actividades, mientras tiran de automóvil y conductor a cargo del erario de los barceloneses.

A pesar de sus teóricos orígenes proletarios e impulsos revolucionarios, Colau, su segundo, Gerardo Pisarello, la concejala de Ciutat Vella, Gala Pin, o la de Nou Barris, Janet Sanz, no dejan de constatar a la menor ocasión las ventajas y el confort de tener a su disposición los coches y el personal municipal.

Parque móvil en el Monasterio

La imagen, captada el pasado 12 de febrero en un recodo del Real Monasterio de Pedralbes, muestra hasta cinco coches asignados al equipo de gobierno municipal. Se trataba del día de Santa Eulalia, festivo en Barcelona, y los atareados concejales venían de inaugurar la conexión del Metro con el aeropuerto de El Prat. En años anteriores, la costumbre es que los ediles fueran al cenobio de las monjas clarisas en un autocar de la compañía Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) destinado a tal efecto, pero Colau no es amiga de las tradiciones que no le gustan. Así que mantuvo la recepción con las clarisas pero no el hábito de que los concejales confraternizaran durante el trayecto en transporte colectivo. Así pues, protagonizaron un auténtico desfile a bordo de los vehículos del parque móvil municipal.

Se baja del coche para aparentar

Además, la alcaldesa tiene por costumbre bajarse del automóvil a unos cien o doscientos metros de dónde tiene los actos para que la gente crea que viene y va por sus propios medios y en transporte público, como cuando era la portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). Intenta ser discreta, pero el Metro ya no es para ella.

Los sueldos de los trabajadores

De hecho y como máximo representante de la patronal de la empresa municipal de transportes mantiene un duro contencioso con los trabajadores. Los sindicatos han convocado huelga para este lunes y miércoles, en coincidencia con la celebración del Mobile World Congress y como protesta ante el convenio que les propone la dirección de TMB, dependiente de Colau. Como represalia y tras dos broncas con sindicalistas de la compañía, Colau ha hecho público que los empleados cobran un mínimo de 29.000 euros anuales y que el sueldo medio está en los 33.000 euros. Los trabajadores, por su parte, censuran el alto porcentaje de contratación temporal y las decenas de altos cargos con sueldos cienmileuristas que mantiene el equipo de gobierno de Colau.

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