Las mujeres de la CUP se rebelan: "Somos putas, feas y malfolladas por hacer política"

Las diputadas aprovechan los insultos nacionalistas para montar un mitin y proclamar que "somos las nietas de las brujas que no pudieron quemar".

Pablo Planas (Barcelona)

"Soy Anna Gabriel, puta traidora y malfollada por defender unos países catalanes libres, socialistas y feministas". "Soy Gabriela Serra y soy vieja, gorda y fea, pero quiero que se me juzgue por llegar a los 64 años luchando por la dignidad de las personas". "Soy Eulàlia Reguant y soy una retrasada por defender los derechos sociales". No es una reunión de un grupo de autoayuda, sino el contenido de un acto de las mujeres de la Candidatura de Unidad Popular, un mitin en el que han aprovechado todos los insultos que reciben en las redes sociales, en su mayor parte procedentes de sectores nacionalistas, para reivindicar una república catalana feminista y denunciar el machismo como "expresión" política.

La negativa de la CUP a investir a Mas tuvo entre otras consecuencias una campaña de insultos contra las diputadas de la formación antisistema, a las que no sólo se recriminaban sus opiniones y opciones políticas sino su aspecto, así como la presunta ausencia de cualidades morales y capacidades intelectuales, entre otras cosas. La más atacada fue Anna Gabriel, quien encarnó el no a Mas y fue tildada de "puta traidora" por un militante de CDC, dirigente de las juventudes de UGT, periodista y exasesor del grupo parlamentario convergente.

Serra y Reguant que, junto a Gabriel, protagonizaron las comparecencias femeninas de la formación durante los meses de negociaciones con Junts pel Sí, también fueron objeto de insultos e invectivas en las redes sociales. Un exdirectivo del Barça, Alfons Godall, llegó a emitir un tuit en el que se preguntaba si para ser dirigente de la CUP había que ser "gorda y fea". Miles de mensajes en las redes sociales incidían en esa clase de términos.

Apoyo de Arrimadas

La jefa de la oposición, Inés Arrimadas, mostró su apoyo a las afectadas, que agradecieron el gesto y criticaron el sesgo machista de algunos comentarios periodísticos sobre Arrimadas y su supuesta dependencia de Albert Rivera.

En el acto de este miércoles, celebrado en la plaza del Rey de Barcelona, las diputadas de la CUP han estado arropadas por medio centenar de personas. Anna Gabriel fue una de las oradoras más aplaudidas, sobre todo cuando proclamó que "somos las nietas de las brujas que no pudieron quemar".

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