Pedro Sánchez dice que "huele a cambio" el día en que se juega su futuro

En Pozuelo, acompañado de su mujer, Begoña Gómez -ambos vestidos de rojo-, y tras votar "con la mano izquierda", anima a la participación.

Ketty Garat
Si la cara es el reflejo del alma, la de Pedro Sánchez está inquieta. Rictus serio, con síntomas de agotamiento y junto a su inseparable mujer, Begoña Gómez acudía a votar pasadas las 11 de la mañana al centro cultural Volturno del barrio 'obrero' de Pozuelo. Ambos vestidos de rojo, con abrigo largo ella y jersey de pico él, llegaban a su colegio electoral rodeados de una nube de periodistas y cámaras de televisión.
"Voy a votar con la mano izquierda", bromeaba el líder del PSOE que ha cumplido su palabra. Un 'voto zurdo' tras el que ha animado a la participación en una "jornada histórica" en la que "huele a cambio" y en la que el secretario general del PSOE se la juega. Su única referencia de futuro ha sido al decir que "el futuro no está escrito, que lo vamos a escribir hoy con nuestro voto".
No ha querido responder a la pregunta de si será un fracaso no ser primera fuerza como dijo en la campaña electoral. Dice que hoy "estamos en jornada electoral y lo que toca es llamar a los españoles a acudir a las urnas" porque "la mejor noticia que hoy puede ocurrir es que haya una alta participación".
Los socialistas confían en esta movilización del votante porque su creencia es que la convocatoria de las elecciones en un 20 de diciembre perseguía lo contrario, el abstencionismo que, según Ferraz, beneficia al PP.
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