Pedro Sánchez, más combativo que nunca con Iglesias: "¡No voy a aceptar ni una lección!"

En el mitin más multitudinario de lo que lleva de campaña, elevó llamativamente el tono contra Iglesias, su principal rival tras el debate.

Ketty Garat (LA CORUÑA)

Pese a que la dirección socialista insiste en el triunfo del PSOE en el debate, la resaca del enfrentamiento a cuatro ha aportado un cambio de estrategia. El candidato socialista, Pedro Sánchez, se ha puesto las pilas y ha sacado el colmillo contra quien ya es su principal rival: Pablo Iglesias. Al candidato de Podemos le ha colocado Sánchez en el epicentro de su estrategia con referencias constantes y en primera persona en el mitin del auditorio Palexco de La Coruña. Desde allí ha elevado el tono contra alguien del que ha dicho no aceptar "ni una sola lección" porque sólo propone "un cambio de frustración" mientras se limita a "amarse a sí mismo".

En el mitin más multitudinario de la campaña, unas 2.000 personas, el líder socialista ha comenzado asegurando que "el PSOE ganó el debate" y haciendo una encendida petición al voto útil porque "quedó claro que la única garantía de cambio es el PSOE y que no votar al PSOE significa regalarle el voto al presidente del paro, de la desigualdad y de la corrupción que es Mariano Rajoy. Así que ¡a votar todos al partido socialista!".

En un tono que forzó hasta desgañitarse, Sánchez continuó cargando contra su principal rival desde este lunes por la noche, quien se situaba en cuarta posición en todas las encuestas pero también quien ganó a Sánchez en el debate, según todos los sondeos mediáticos. Así, recordando a quienes dicen que el PSOE hace una cosa en el Gobierno y dice otra en la oposición, Sánchez hizo un recorrido por los principales logros legislativos socialistas, desde la ley de la Memoria Histórica, la de Dependencia o el final del terrorismo etarra para decirle a Pablo Iglesias "¡que no vamos a aceptar ninguna lección! ¡Ninguna!". Y pidió a la militancia socialista que se sientan "orgullosos del PSOE, sacad la raza que tenéis dentro y vamos a ganar las elecciones el próximo 20 de diciembre!".

Ponía en pie al auditorio que acogía de buen grado las críticas posteriores, y en primera persona, a Pablo Iglesias. Primero, por considerar que "el cambio que proponen aquellos que dijeron que el cambio empezaba en Grecia, es el del corralito, el rescate, la subida del IVA y la frustración"; y segundo, por sus afirmaciones sobre el escenario poselectoral: "Pablo Iglesias dice que está encantado de ser presidente del Gobierno con los votos del PSOE, pero si el PSOE necesita los votos de Podemos para que Pedro Sánchez sea investido presidente, que no cuente con ello. Hombre, lo que está demostrando con esto Pablo Iglesias es que si ama algo por encima de todo es a sí mismo". Y añadió que plantea una relación político/afectiva un tanto complicada" que viene a ser "tú ámame a mí que yo ya también me amo a mí mismo".

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