Sanchez acusa a Rajoy de "manipular" el CIS y pide votar contra "el Gobierno de la mentira"

Ante unas 1.200 personas en Getafe, el candidato socialista acusa al Gobierno del PP de manipular el sondeo, como RTVE y Hacienda.

Ketty Garat

El estudio pre-electoral del CIS "ha caído como una bomba" en el PSOE, en palabras de algunos de sus dirigentes. Una encuesta que rebaja las peores expectativas socialistas y que ha calado hondo en el estado de ánimo del partido: "Nunca antes habíamos partido de un escenario tan negro" recuerda un miembro del Comité Federal. Y para muestra un botón: en Madrid, relegados a la cuarta fuerza, obtendrían apenas cinco diputados, con lo que el excontrincante a las primarias, Eduardo Madina, no obtendría representación parlamentaria.

Un escenario tan dramático que dan por "imposible" en la dirección federal que se sitúa en otro escenario. No le dan ninguna credibilidad a una encuesta realizada bajo la supervisión del Gobierno y que persigue un objetivo muy claro: comenzar la carrera con la debilidad del PSOE. Por ello, aseguran que "no vamos a virar un ápice la estrategia" por una encuesta en la que "ya no es que se note la cocina, sino que se han pasado con la sal y la pimienta".

Un mensaje que constituyó el eje central del discurso de Pedro Sánchez quien acusó al Ejecutivo de Mariano Rajoy de "manipular las encuestas" del CIS. "El Gobierno manipula la Agencia Tributaria, el Gobierno manipula RTVE, y esta vez manipula las encuestas. Por eso os digo: vamos a darle una lección a este Gobierno de la mentira el próximo 20 de diciembre".

Desde el Polideportivo Municipal Juan de la Cierva en Getafe, Madrid, y ante unas 1.200 personas, el líder del PSOE aprovechó para cargar contra el presidente del Gobierno por su condición de "ausente" y que "mira para otro lado, también en los debates electorales: "Nosotros vamos a los debates señor Rajoy, no nos ocultamos bajo la vicepresidenta del Gobierno".

El segundo blanco de sus ataques con nombre y apellidos fue Albert Rivera. Al líder de Ciudadanos le adjudicó el papel de candidato encubierto del PP, e incluso le buscó semejanzas con el presidente Mariano Rajoy, "pero con veinte años menos". Porque, argumentó, "apoya la reforma laboral del PP y los copagos, pero no apoya la paridad y las cuotas del PSOE. Eres como el PP". Un mitin algo deslucido y poco emotivo en el que Sánchez concluyó pidiendo "el apoyo para la gran mayoría de españoles el próximo 20 de diciembre". Una gran mayoría para el PSOE "para liderar un cambio seguro, para construir un futuro para la mayoría, que no deje a nadie atrás".

Enarbolando la bandera de la España de las oportunidades, uno de los principales mantras del candidato socialista, concluyó entre vítores y poca puesta en escena: "Os pido solamente tres cosas de aquí al 20 de diciembre: trabajo, confianza y una sonrisa, porque vamos a ganar las elecciones". Aplausos, sintonía del PSOE y, en apenas diez minutos, el auditorio estaba vacío.

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