La estrategia de Pedro Sánchez: no mojarse en pactos con Podemos hasta las generales

Sí a los acuerdos de investiduras; no a los pactos o coaliciones de Gobierno. Así lo sugiere el líder del PSOE a los barones.

Ketty Garat

La ronda de contactos entre el secretario general del PSOE y los barones territoriales tiene ya una primera conclusión: sí a los acuerdos de investidura con Podemos y Ciudadanos, pero no a formar pactos o coaliciones de gobierno con ambas fuerzas emergentes. Así se lo estaría trasladando el secretario general del PSOE a los secretarios generales de las federaciones en Ferraz, 70, según informan a este diario fuentes presenciales.

Sánchez reeditaría así la geometría variable de Zapatero en su segunda legislatura, pero en esta ocasión con el objetivo de 'no mojarse' hasta las elecciones generales porque sería "un sinsentido", "temerario" en boca de los barones a quienes convoca en Ferraz desde el lunes. "De pactos no hablamos en ningún caso todavía", explica un secretario ejecutivo consciente de que tanto para el PSOE como para Podemos "sería muy perjudicial", a tenor del efecto que podrían tener de aquí a siete meses con la convocatoria de las elecciones a la presidencia del Gobierno. Y añaden: "nos parece irrelevante en relación con lo fundamental".

En este sentido, Sánchez ha hablado tres veces en las últimas 24 horas con Pablo Iglesias en un intento de volcarse en conseguir apoyos en las investiduras de hasta nueve comunidades autónomas: Extremadura, Madrid, Baleares, Comunidad Valenciana, Aragón, Castilla-La Mancha, Canarias, Asturias y Andalucía, aunque ésta ultima lleve voz propia en las negociaciones. De hecho, las semajanzas en los discursos de Podemos y el PSOE ya empiezan a producirse. Ambas formaciones rechazan pactar entre ellas, y en el caso de Pablo Iglesias, lo condiciona a un "giro a la izquierda" que ya se escuchaba este miércoles en Ferraz en boca de Patxi López, el secretario ejecutivo de Acción Política.

La 'sugerencia' de Sánchez a los barones se produce tras la promesa durante la campaña de que tendrían libertad para pactar. Libertad que fue matizada el lunes en Ferraz por su número dos, César Luena, en el sentido de que "la libertad será directamente proporcional a la lealtad al proyecto único del PSOE". Un proyecto que empieza a intuirse en esta estrategia que sí permitiría a pactar con fuerzas locales, según el caso, como Compromís en Valencia u otras fuerzas regionales. Incluso podrían estudiarse también en los ayuntamientos. Primero, porque Podemos no se presentó con su propia marca; y segundo, porque el desastroso resultado del PSOE en las grandes ciudades obliga a un intercambio de cromos en aras de alcanzar la visibilidad perdida.

Valladolid, el primer acuerdo

El primer ejemplo de esta estrategia ha tenido lugar en el ayuntamiento de Valladolid donde el PSOE ha liderado un acuerdo con las candidaturas de Valladolid toma la palabra y Sí se puede (marca blanca de Podemos e IU) para que impedir que gobierne el alcalde popular, Javier León de la Riva, y sea sustituido por el socialista Óscar Puente.

Según dejó claro el barón castellano leonés, Luis Tudanca, tras su reunión con Pedro Sánchez en Ferraz, "lo que hay hoy en Valladolid es un acuerdo de investidura. A día de hoy es sólo una investidura de Óscar Puente que gobernará, a día de hoy, en solitario... en estos momentos en solitario", dijo al ser preguntado por LD si se descarta un pacto de gobierno.

Un 'a día de hoy' con el que también coincidió el aragonés Javier Lambán, el segundo en el turno de tarde de los barones en Ferraz, y quien calificó de "temerario" hablar "de nada más que de un acuerdo de investidura" e "ir más allá". En otras palabras, las del murciano Rafael González Tovar, "la negociación no puede ir que no sean los programas. No queremos cambio de cromos, de sillones ni de cargos".

Otro ejemplo: Carmona

A esta 'sugerencia' de Sánchez también responde el caso en el ayuntamiento de Madrid, donde el PSOE apoyará a Ahora Madrid para que Manuela Carmena se convierta en alcaldesa de la capital. Ferraz ha aconsejado esta decisión a un PSM que reconoció que Carmona no había obtenido unos resultados satisfactorios para la formación que ha obtenido la mitad de votos y escaños que la candidatura de Carmena.

Tras la recomendación de la dirección del PSOE, que constituyó una gestora en el PSM en el mes de febrero, tras la destitución de Tomás Gómez, Carmona aseguró este miércoles en rueda de prensa: "No tengo ninguna ambición de ser vicealcade, no está en mi cabeza". Ni en la suya ni en la de nadie, hasta que no pase la zona crítica hasta el mes de noviembre.

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