Rajoy: "Tengo derecho a volver a intentarlo"

El presidente pretende no hacer cambios en el PP tras el 24M. Su entorno le identifica con Cameron y asegura que Ciudadanos irá a menos.

Pablo Montesinos

Mariano Rajoy aspira a enseñar el domingo 24 por la noche un mapa de España bañado de color azul. Está convencido de que el Partido Popular seguirá siendo la fuerza más votada, y mantendrá el control de la mayoría de instituciones que ya dirige. Ciudadanos, arguyen sus estrategas, no caerá en la tentación de apartar a la formación que haya sacado más votos. "Se tirarían un tiro en el pide de cara a las generales", que se celebrarán unos pocos meses después, previsiblemente en noviembre. Y, en ese contexto, el presidente se muestra convencido de que nadie tratará de hacerle sombra y será, sin estruendo interno, candidato a la Moncloa.

"Presido un Gobierno que lo ha tenido difícil, pero que presenta resultados indudables, tengo derecho a volver a intentarlo, a presentarme para revalidad la confianza", insistió este viernes en una entrevista en El Correo. Esto es, pase lo que pase, él será el candidato. No habrá congreso nacional que le refrende porque ya se modificaron los estatutos para que no fuera necesario. Y Rajoy cree que nadie se atreverá a abrir el debate, aunque la pérdida de poder -que, espera, sea mínima- provoque ese "ruido" que tanto detesta.

Su plan es dejar todo como está; que en Génova y en Moncloa sigan los mismos cuadros de poder, para no dar sensación de movimiento alguno. "Estoy contento con el trabajo realizado por la dirección", defiende, aunque "todo es mejorable en esta vida". Pase lo que pase en Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal seguirá siendo secretaria general. "No tengo pensado ningún cambio", zanja, para pedir "respeto" ante una cúpula que ha realizado "un cambio evidente y notorio" desde 2011. Y llega a decir: "Hay que dejarles tiempo".

En el PP se ha instalado la tesis de que el baile de nombres llegará en 2016, cuando se convoque el congreso. "Si Rajoy se pusiera a hacer cambios ahora, podría darse el legítimo debate de por qué no se convoca al partido y se le pregunta sobre quién debe ser el candidato a las generales", argumenta un destacado parlamentario. Y de ahí que sólo se barrunte tormenta en caso de "hecatombe", aunque no hay unanimidad sobre lo que serían unos muy malos resultados electorales. La inmensa mayoría opina que Rajoy no tendrá rival, pese a que no dejen de escucharse las opciones de Alberto Núñez Feijóo, Soraya Sáenz de Santamaría, Alfonso Alonso o Esperanza Aguirre.

Si se reprodujeran los resultados del CIS, Rajoy no dudará en resistir, según su entorno. Aunque cree que la cosa irá bastante mejor. Sus estrategas le dicen que Ciudadanos se ha estancado, y bajará un poco de aquí a los comicios. Y su equipo recibió como un auténtico balón de oxígeno político los resultados electorales de Reino Unido, con la inesperada victoria de David Cameron. El presidente se identifica con él; los dos tuvieron que acometer duros ajustes para salir de la crisis, y a los dos las encuestas les han sido siempre negativas.

En esta campaña, el presidente busca romper el muro que le separa de los españoles: pasear más, reunirse con colectivos, recibir elogios y abucheos. Si bien, en El Correo, no duda en reivindicarse. "¿De qué voy a hablar? Hablo de lo que habla la gente", en referencia a la economía. Y asegura que, si los españoles vuelven a darle su confianza, seguirán las buenas noticias. "Tendremos varios años de creación de empleo", proclama. Sobre la corrupción, de la que nada dice en los mítines, defiende que "ha apartado" a los cargos del PP manchados, y ha presentado medidas para combatirla. "Hay que ser mala gente para decir que el Gobierno intentó dar un escarmiento a Rodrigo Rato".

A continuación