Mas deja de pagar servicios sanitarios pero mantiene impecables sus "embajadas"

El ejecutivo de Mas se escuda en que aún no ha cobrado del FLA para suspender sus pagos a hospitales concertados, ambulancias y farmacéuticos.

Pablo Planas (Barcelona)

Las prioridades de la Generalidad no pasan por hacer frente a sus deudas con el sector sanitario. Los farmacéuticos han denunciado un nuevo retraso, con lo que el agujero se eleva ya a 227 millones de euros. Las farmacias deberían haber cobrado este mes de febrero los 108,3 millones correspondientes a noviembre del año pasado, según el plan de pagos al que se comprometió la propia administración autonómica. Sin embargo, el departament de Economía se ha escudado en un supuesto retraso del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) para a su vez aplazar sus obligaciones no sólo con las farmacias, sino con el transporte sanitario y los hospitales concertados.

Esta situación de absoluta dependencia del Estado no es impedimento para que Artur Mas continúe destinano recursos para sus propias "estructuras de Estado", que incluyen la apertura de nuevas "embajadas", el fichaje de inspectores y técnicos de la Agencia Tributaria para la "Hacienda catalana", así como planes para la "nacionalización" de las infraestructuras energéticas. En paralelo, el "comisionado" para la "transición nacional", Carles Viver Pi-Sunyer, ya ha recibido el encargo de Mas para que redacte una "constitución provisional" que debe estar lista antes del 15 de julio.

El presidente de la Generalidad centra todos sus esfuerzos en la construcción del nuevo estado, en el que la sanidad y los servicios sociales no son precisamente la prioridad. Mas quiere dar un paso al frente en la proyección internacional del separatismo, pese a la colección de fracaso que acumula en ese ámbito. Insiste, además, en que es necesario dotarse de una potente estructura de inspectores fiscales, de tal manera que los nombramientos se suceden en esas áreas. El último ha sido el de Amadeu Altafaj como "representante" de la Generalidad ante la Unión Europea. También avanzan a buen ritmo los trabajos para abrir las nuevas "embajadas" catalanas en Roma y Viena, donde ya han sido nombrados los principales responsables. El resto de oficinas de la Generalidad en Berlín, París, Londres y Nueva York, también han visto incrementadas sus partidas en los presupuestos autonómicos.

Los gastos de la Generalidad en la suplantación de competencias estatales están "blindados" por el acuerdo presupuestario entre CiU y ERC y también se benefician de las periódicas inyecciones del FLA, del que pende también el pago de las nónimas de los funcionarios y empleados públicos de la Generalidad.

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