La ANC entroniza a Mas como macho alfa del separatismo

Carme Forcadell, líder de la organización "cívica", confía en que las presiones sobre ERC surtan efecto y se convoquen plebiscitarias con lista única.

Pablo Planas (Barcelona)

Las "plebiscitarias", en febrero mejor que marzo. La ANC tiene prisa y presiona a la dirección de ERC para que acepte la "oferta" de Mas y acepte una lista única y con independientes a cambio del adelanto electoral. Artur Mas ha dado sobradas muestras ya de que no va de farol y está dispuesto a reventar la política catalana siempre y cuando haya una candidatura conjunta. Su plan es que esas plebiscitarias den paso a un gobierno independentista de concentración que tendría un año y medio por delante para elaborar una constitución y votarla.

Junqueras se resiste porque el proyecto del "president" supone el "harakiri" de ERC en favor de una teórica independencia y a condición de suprimir sus siglas y renunciar a la conquista de la Generalidad, a la alcance de la mano para el lider republicano en los sondeos previos al 9-N. La situación en el lado independentista ha cambiado mucho desde la celebración del referéndum. Mas ha salido reforzado, con expectativas electorales renacidas y con la ANC sometida a sus criterios y planes.

Contra toda lógica, Junqueras, el líder de la oposición, más formal que práctica hasta ahora, pierde los apoyos que gana Mas como macho alfa del catalanismo en el seno de la Assemblea, cuya dirección procede de la propia ERC y del independentismo radical. Un sector del partido republicano reprocha a Junqueras que despreciara el 9N para acabar presidiendo una mesa electoral o que replicara a la conferencia de Mas con una "exhibición de ego" y un "tono profesoral inadecuado" para el auditorio. Y en la ANC consideran que Mas es sincero tanto cuando se ofrece a cerrar la lista "de país" como cuando dice que sólo se presntará una vez más a las elecciones. Las facilidades y la cobertura de la Generalidad para la celebración del referéndum han acallado toda reticencia sobre Mas en la organización separatista, que además depende financieramente de los pagos de la administración autonómica y de los ayuntamientos convergentes.

Todo este debate se produce en medio de la negociación de los presupuestos autonómicos, puesto que Mas pretende dar sensación de normalidad ante todo y se reserva la baza de agotar la legislatura ante la renuencia de Junqueras. En ese terreno, ERC tcombién recibe múltiples presiones. CiU relaciona la aprobación de tales presupuestos con que los funcionarios y empleados cobren la paga extraordinaria y recuperen una parte de la de 2012 y se pueda mantener la inversión en obras de infraestructura claves como la prolongación a El Prat de la línea 9 del Metro de Barcelona. De ahí que reclame a ERC "altura de miras" también en el terreno práctico.

En el ámbito de la ANC, las reuniones son constantes. La última, este sábado en Alcover (Tarragona). Y el miércoles, en Barcelona, Carme Forcadell pronunciará una conferencia en Barcelona con muy pocas variantes respecto a la de Mas en cuanto a la "hoja de ruta". La relativa sorpresa puede venir del calendario de actividades callejeras de la ANC para provocar el adelanto electoral. Esa sería la contribución de la organización a la candidatura única de la Convergència de Artur Mas.

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