Raúl del Pozo desvela el complot de los reyes, Rajoy, Rubalcaba, González y el Ibex

Las portadas aprovechan la nueva riña entre Mas y Junqueras para darse un respiro y la corrupción y Podemos toman por asalto los periódicos.

Pilar Díez

El Mundo arranca hoy su portada con que "Londres declara la guerra fiscal a los gigantes de internet". La foto es para Lendoiro consolando a los salvajes del Dépor que recorrieron 600 kilómetros para venir a Madrid a darse de hostias con los salvajes de Atlético. "La Liga expulsa a Lendorio por asistir al entierro". Y un tercer tema. "Los jueces piden leyes más duras contra la corrupción". Dice el editorial que "la batería de medidas presentada por los jueces debería servir para tender puentes entre PP y PSOE en cuanto atañe a la lucha contra la corrupción. La reforma de la justicia tiene que quedar al margen de la lucha partidista porque sin una justicia eficaz es impensable una regeneración de la democracia".

"Pedro Sánchez: 'No habrá gran coalición'", titula en páginas interiores. Pero bobín, si contigo no cuentan, que te la están dando con queso. O al menos es lo que dice Raúl del Pozo. Cuenta que la gente pudiente del país "apuesta porque el PP y el PSOE sigan mandando", que "el bipartidismo ha funcionado en España" y un pacto "no sería malo para nadie", sobre todo para ellos. "Los del Ibex analizan por qué, si habíamos vivido cierta estabilidad política, de pronto la fe en los dos partidos se desmorona". ¿Pero dónde lo han analizado, Raúl, en el club de campo, en la hípica, en el campo de golf, en un salón del Palace, en el chalé de la Moraleja, mientras esquiaban en Baqueira? El caso es que ha llegado a los oídos de Raúl del Pozo que "desde hace meses, las relaciones entre los reyes, Rajoy, Rubalcaba, González y los del Ibex son constantes y cordiales. Felipe González recibe frecuentemente en su cortijo de Extremadura a Susana Díaz. No les llega la camisa al cuerpo y quieren evitar el proceso constituyente, recauchutar al Rey, urdir una ley de punto final sobre la corrupción, además de privatizar la sanidad y las pensiones y redactar una ley electoral descaradamente mayoritaria". Vamos que preparan una revolución francesa a la española en el siglo XXI.

El País dice que "el Gobierno quiere limitar a seis meses las investigaciones judiciales", que están hasta el gorro de que Ruz les dé un susto de muerte cada dos por tres. Mientras, "los jueces piden ampliar la prescripción de delitos de corrupción". Y para que veamos que se lo están tomando muy en serio, "el Ejecutivo aparca la reducción de aforados". Y luego lloran porque crece y crece Podemos. Lo raro es que no tengan ya mayoría absoluta. Jesús Ceberio me da la razón. "Los partidos no pueden cruzarse de brazos tras una legislatura que ha sido una ciénaga en materia de corrupción. Y si así lo hace estarán contribuyendo a ese súbito ascenso de Podemos, que más allá de la viabilidad o no de sus propuestas se nutre sobre todo de la náusea colectiva". Y no lo digo yo, lo dice un señor que fue director de El País durante muchos años. El editorial opina que lo de acortar la instrucción "en principio puede ser una buena idea" porque "dilatar los procesos favorece la sensación de impunidad". Claro que "la clave de los retrasos no es solo la complejidad de los asuntos en sí, sino un uso sistemático del derecho al recurso" que lo ejerce ¿quién? Bingo, los "que pueden pagarse buenos abogados". "En cualquier caso, el nuevo ministro de Justicia, Rafael Catalá, abandona los planes de fijar penas cada vez mas severas contemplados por su antecesor, Alberto Ruiz-Gallardón, y emprende la vía, más sensata, de procurar la aplicación de las existentes, a base de agilizar los procedimientos". Hay que ver lo mal que terminó esa relación El País-Gallardón. Se ve que se les acabó el amor de tanto usarlo, las vueltas que da la vida... En fin.

ABC muestra el "retrato para la historia" de la Familia Real que acabó al fin Antonio López después de 20 años. Qué jóvenes y guapos están. Abajo, en una imagen de Juan Carlos y Sofía ayer mismo, se ve claramente que eso de que veinte años no es nada es sólo una canción bienintencionada. La edad no perdona. Bieito Rubido rompe el silencio editorial sobre Cataluña para decir que está hecha un asquito "No hay estabilidad política", "no hay una gestión económica fiable" y los catalanes sólo pueden elegir entre "listas unitarias o separadas. Elecciones plebiscitarias o constituyentes. Declaración unilateral de independencia o independencia de hecho. Referéndum por la independencia o referéndum de ratificación de la futura constitución catalana". Un círculo diabólico. Y si Cataluña se encamina hacia el abismo, ni les cuento los demás con ese empeño de votar a Podemos, según Isabel San Sebastián. "Hay un trasfondo de rencor rancio en los millones de electores decididos a dar ese salto al vacío". ¿Donde verá el trasfondo? Yo lo veo clarísimamente. "Un tufo inequívoco a resentimiento, a frustración transformada en afán de venganza ciega, a odio". Dice que "es cierto que el PSOE y el PP han empezado a agitar el fantasma del miedo guardián de su viña" pero que "el miedo no resulta a estas alturas". Que lo que hay que hacer es "demostrar con claridad lo que está en juego", dar voz a "opciones perfectamente respetables" como UPYD, Ciudadanos o Vox, dar "motivación positiva, esperanza, un retrato colorido". Porque con Podemos podemos perder "mucho más que el amparo de los socios europeos. Podemos perder hasta el derecho al pataleo. Podemos perder la libertad, y la perderemos". Pero Isabel, ¿no habíamos quedado en que el miedo ya no servía?

La Razón abre con que "los parados de larga duración recibirán 450 euros de media". ¡Benditas elecciones! Tendría que haber más, una cada seis meses como mucho. A La Razón le parece bien. "Un país comprometido con el bienestar de sus ciudadanos, como España, no puede dejar sin asistencia a esos desempleados de larga duración y, en este sentido, no cabe mas que aplaudir un acuerdo que palíe en lo posible, con una prestación de carácter social, los efectos del paro de larga duración". Marhuenda, puedes adelantar tiempo preparando el editorial para cuando pasen las elecciones y Rajoy, si gana, se lo cargue. De la parejita del serial catalán dice que el de ERC quiere pedir perdón al presidente por su arrebato del otro día. "Junqueras pide una cita a Mas por SMS para buscar un pacto". ¡Un SMS! ¿Pero es que no tiene WhatsApp? Estos catalanes están tan embebidos con la independencia que se están quedando en la prehistoria. Dice Toni Bolaño que lo que están practicando Mas y Junqueras es una "danza soberanista" que se llama "Ball de bastons", baile de bastones, para entendernos. Y no es la sardana. Consiste en que "los bailarines cruzan sus bastones a imagen y semejanza de las antiguas batallas con espadas". Se me hace cómico pensar en Junqueras como un bailarín, pero sí, dice Bolaño que "ha movido pieza pidiendo urgentemente negociaciones". Pero que Mas está "visiblemente molesto" y "se tomará su tiempo" para perdonarle. No obstante, Junqueras no te inquietes, ya sabes cómo es el president. "Mas empezará, cuando haya hecho esperar y molestado suficientemente a Junqueras, una nueva ronda de contactos". De momento ha presentado los presupuestos "para doblegar a ERC" y a Rajoy. Qué tío más taimado. Yo creo, Junqueras, que no te conviene.

La Vanguardia lo ve de otra manera porque es la confidente de Mas, y claro, Junqueras es el malo. "El portazo de Junqueras irrita en CDC, pero Mas mantiene la mano tendida". David González pone a caldo al de ERC por no acceder a "disolverse" durante 18 meses y dejar que Mas se lleve la gloria él solito. "En el entorno de Mas casi nadie entrevé margen alguno para negociar con ERC (...) Pero ayer ya era otro día. Otras veces pareció que también era the end. Y no". Que al final volverán juntos, pero que habrá que esperar a la próxima temporada de la serie para verlo.

A continuación