Rajoy evita pedir la dimisión de Álvarez: "No me gusta adelantar acontecimientos"

A Rajoy le preguntan en Bruselas si respalda a Álvarez o, por el contrario, debe dimitir: "Mientras no se demuestre lo contrario" es inocente.

P. Montesinos (Bruselas)

El presidente no dudó en salvar de la quema política a Magdalena Álvarez porque "una imputación en absoluto supone una declaración de culpabilidad". Así, renunció a reclamar su cese como vicepresidenta en el Banco Europeo de inversiones y no entró a valorar si su permanencia en esta identidad clave para el país puede dañar la imagen de España.

Para Mariano Rajoy, "mientras no se demuestre lo contrario" todo el mundo es inocente, y de ahí que no arremetiera contra Álvarez, entre la espada y la pared después de la decisión de la juez del caso de los ERE, Mercedes Alaya, de imponerle una fianza de 29,5 millones de euros por su presunta actuación en el escándalo.

"A mí no me gusta adelantar acontecimientos nunca", zanjó el jefe del Ejecutivo. Fuentes del Ejecutivo desvelaron a este diario que Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba hablaron en su día sobre esta cuestión y el presidente se comprometió a no tomar medidas hasta una resolución judicial firme. En caso de que Álvarez acabara tirando la toalla, Luis de Guindos -el ministro de Economía- tiene margen de maniobra para situar en el puesto a un cargo español.

Pactos de Estado con el PSOE

Sobre posibles pactos con el PSOE, Rajoy calificó de "deseable" un acuerdo con la oposición en dos temas concretos: inmigración y corrupción. Si bien, se centró en la primera de las cuestiones, que no ocupó parte destacada del Consejo Europeo a pesar de que se sugirió por parte de la delegación española. "Sería muy positivo que esas decisiones sobre un asunto muy importante las compartiéramos el mayor número de gente posible. Me gustaría que hubiera un acuerdo en esa materia y espero que al PSOE también", afirmó.

Según Rajoy, tener el apoyo del líder de la oposición es clave para tener una voz más fuerte en las instituciones comunitarias. Un argumento que ha utilizado en no pocas ocasiones en sus conversaciones con Rubalcaba y que parece que ambos comparten. "Que en los grandes tema haya acuerdos es fundamental. Eso al presidente de España le ha llegar aquí con mucha más fuerza y determinación porque tiene detrás a una inmensa mayoría de diputados y aquí no se negocian temas menores", sentenció.

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