Francisco Granados dimitirá como senador y diputado regional

Granados, en una entrevista radiofónica, ha dicho que "no tiene que aferrarse" a la política porque tiene trabajo "en un banco de inversión francés".

P. Montesinos

Francisco Granados tira la toalla. "Está muerto políticamente", coincidían varios compañeros de partido una vez el diario El Mundo desvelaba la cuenta en Suiza. Su comunicado no convenció a la mayoría y no recibió el apoyo ni de la dirección nacional ni tampoco de la regional. Y ya el miércoles por la noche, en 13TV, admitía que el ambiente estaba siendo muy duro y que barruntaba dejar definitivamente la política.

No ha tardado en tomar la decisión. A primera hora de este jueves, Granados telefoneó a José Manuel Barreiro, portavoz del Grupo Popular en el Senado, para informarle de que este viernes hará efectiva su dimisión y renunciará al acta. El propio Barreiro ya había dejado la puerta abierta a su marcha: "Obviamente si esto no fuese así –el desmentido-, habrá que tratar de establecer algún proceso informativo y veremos qué responsabilidades pueden derivarse".

Políticamente, Granados lleva en el ostracismo desde que perdió la confianza de Esperanza Aguirre. En noviembre de 2011, fue destituido de forma fulminante como secretario general del PP de Madrid y meses antes la líder regional le apartó del Gobierno por "falta de confianza". Su retiro fue el Senado y su entretenimiento las tertulias de televisión, pero sus compañeros supieron desde entonces que "estaba muerto" y creen ahora que la cuenta en Suiza ha sido "el remate".

Precisamente, Aguirre se adelantó a la confirmación oficial y mientras él aseguraba que se estaba pensando dar un paso atrás ella ya veía "estupendo" que dimitiera. "No ha dado explicaciones suficientes", le afeó. Tras hacerse pública la cuenta en Suiza, la líder del PP de Madrid se puso en contacto con él y no quedó satisfecha con la conversación.

Granados deja la Cámara Alta y también la Asamblea de Madrid; cargos relacionados. "Su retirada de la política es total. Le han tratado muy mal, casi como un perro", en voz de su entorno. Fuentes al más alto nivel confirmaron que dimitirá -era diputado raso- en las próximas horas, previsiblemente el viernes. Ocupará su cargo Teresa de Jesús Luis Rico. Las fuentes consultadas recuerdan que su relación con Ignacio González era ya prácticamente inexistente.

Cabe destacar que, tras entregar su acta de diputado en la Asamblea, Granados habría causado baja de forma automática como senador, ya que ocupa su escaño en la Cámara Alta por designación autonómica.

Durante su larga etapa en el PP se ganó muchos enemigos, aunque tenía fama de gran negociador. "Le perdió el cotilleo y los contubernios", dicen a toro pasado. "Siempre se decían cosas feas de él", coincidían varios cargos este miércoles. Tras conocerse la dimisión, desde la dirección nacional se congratularon: "Es una buena noticia", en voz de un portavoz oficial. "Respetamos su decisión y creemos que ha hecho lo correcto", remató.

"Llevo dos años apartado apretando un botón según los dedos que se levantan en el Senado", dijo el propio Granados en las últimas horas, que recuerda que tiene trabajo en "un banco de inversión francés".

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