Rajoy y Rubalcaba escenifican su alianza de cara al Consejo Europeo de junio

Rajoy reconoce que la negociación va "muy bien" pero fuentes de la Moncloa descartan una reunión este miércoles. 

Pablo Montesinos

El acuerdo, de facto, lleva cerrado desde hace días. El último viernes de mayo este diario ya publicó que el Gobierno veía muy probable el pacto con el PSOE para llegar al Consejo Europeo de este mes con una fotografía de unidad. Este martes, ya cerca de las nueve de la noche, Alfredo Pérez Rubalcaba mantenía un aparte con Miguel Arias Cañete de varios minutos: "La cosa va muy bien", admitía el ministro de Agricultura en los pasillos del Congreso.

Fuentes del Gobierno aseguran que el despacho al más alto nivel entre Rubalcaba y Rajoy se producirá en breve, pero no este miércoles, como se había apuntado en un principio.  El encuentro acabará por desembocar en la alianza entre Gobierno y PSOE para dar la batalla en Europa. No es un pacto de Estado, pero sí el primero con enjundia alcanzado con el primer partido de la oposición.

El asunto prácticamente monopolizó la discusión en la sesión de control al Gobierno. Ya lo hizo, en los pasillos de la Cámara, en la víspera. El rifirrafe entre el presidente y el líder socialista fue el más edulcorado de toda la legislatura: "Estoy de acuerdo con usted", se repetían a la hora de hablar de los objetivos de España en Bruselas.

Críticas de Rubalcaba a Draghi

Rubalcaba le instó a que defienda medidas concretas para acabar con el desempleo, en concreto el juvenil, y abrir nuevas líneas de financiación para las pequeñas y medianas empresas. "Hoy el tema más importante, como usted decía, sin ninguna duda es el empleo", respondió el jefe del Ejecutivo.

"Hay coincidencias", reconoció a renglón seguida el dirigente del PSOE. Durante días llevan reuniéndose ambas partes. El pacto podría estar cerrado en breve. Las mayores críticas de Rubalcaba no se dirigieron a Rajoy, sino a Mario Draghi, responsable del Banco Central Europeo: "Sus declaraciones no son alentadoras", dijo. Pero ello, reclamó dar la batalla: "Es un Consejo fundamental para España". El presidente agradeció el acercamiento: "Haré cuanto esté en mis manos". Ya en los pasillos fue más lejos: "Todo va muy bien".

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