El mayor éxito de Pablo Iglesias

Se acabaron los pucheros de Irene Montero. Y hoy proliferan los defensores de Vox por llamar a las cosas por su nombre.

Pilar Díez

El Mundo

"El PSOE y los afines a Díaz reniegan ahora de Montero". Qué amiguitos tan inestables. La semana pasada la ovacionaban y la convertían en mártir y ahora la critican por su agresividad verbal, su violencia política como ella lo llama. Y se dan cuenta ahora, después de la pasada de la ministra enloquecida. Y por cierto, ya son 43 los violadores a los que han beneficiado de la ley de Irene. 43 votos más para Podemos. Jorge Bustos, cronista de la sesión de control, no se enteró de nada de lo sucedido. Comenta el enfrentamiento entre Sánchez y Abascal a cuenta de Franco, la intervención de Cuca Gamarra e incluso la de Edmundo Bal. Pero de Irene Montero no dice una palabra.

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Arcadi Espada sí que se enteró. "Cada vez que la joven Irene Montero abre la boca se tiene la casi seguridad estadística de que va a hablar por boca de ganso", la primer en la frente. Arcadi define como "idiotez contemporánea" que se considere cultura de la violación las campañas para prevenir las violaciones.

"La ministra y el grupo de ilustradas que le bate palmas, palmitas, en la Administración y en los periódicos, sostiene que ese tipo de campañas forma parte de la cultura de la violación, porque criminaliza a las víctimas. Tal energúmeno criterio sería análogo al que sostuviera que aquellos consejos de autoprotección a las potenciales víctimas del terrorismo -no siga itinerarios fijos, mire debajo del coche- las criminalizaban y les obligaban a la intolerable humillación de agacharse". "Desdichadamente, las mujeres han de tomar precauciones específicas ante las agresiones sexuales". "Los promotores de la cultura de la violación práctica son gentes a lo Irene Montero, empachadas de una ideología que ni siquiera comprenden y, en consecuencia, temibles cuando disponen de un poder que ejercer". Son cosas que oyen por ahí. "Su mensaje real sobre las mujeres es inequívoco: seréis violadas, pero lo seréis libremente".

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Eduardo Álvarez destaca "lo incongruente que resulta que tengan la piel tan fina ante la «violencia política» quienes tanto la practican", como Irene Montero, que es una auténtica maestra. De hecho es lo único que ha hecho en su vida política, además de soltar violadores. Y equipara a la enloquecida pareja de Iglesias con Vox. "No son tan distintos, no, Vox y Podemos, ambos actores protagonistas en la deriva de nuestra democracia hacia una irrespirable toxicidad que nos conduce a un callejón sin salida. Y en ello no salimos bien parados desde luego los medios, que menudo papelón". Sí, menudo papelón el de algunos. Ayer nadie en este periódico dijo ni mu sobre la expulsión de una diputada de Vox por llamar filoterroristas a los filoterroristas. Batet no expulsó a Irene Montero por acusar al PP de practicar la cultura de la violación. En eso sí que son distintos Vox y Podemos.

David Jiménez Torres da un repaso a los logros de Pablo Iglesias. "El ex vicepresidente lleva meses denunciando las conspiraciones mediáticas, judiciales y empresariales que -según él- habrían actuado contra Podemos" y le habrían impedido impedido imponer su proyecto. "Pero estas semanas estamos viendo lo contrario: el ahora colaborador en medios triunfó. Hoy vivimos, en buena medida, en la España de Pablo Iglesias".

"Iglesias es el verdadero creador de esa alianza PSOE-Podemos-Esquerra-Bildu que ha dejado atrás cualquier apariencia de provisionalidad, y que se afianza como un bloque de poder a largo plazo". Como el PP no espabile para toda la eternidad. Los indultos, lo de la sedición, la violencia contra el discrepante hasta arrinconarle, todo el proyecto de este tipejo es lo que vivimos hoy en España.

"El futuro presentador televisivo puede reivindicar una idea que permea toda la acción política del sanchismo: la neutralidad institucional no existe. Solo hay un juego de suma cero en el que o gana La Izquierda o gana La Derecha; y es imperativo que venza la primera". "Su mayor éxito es que el sanchismo es un pablismo". Cierto, hoy es indistinguible el PSOE de Podemos. Votar PSOE es votar a Pablo Iglesias, eso está claro.

El País

"Marlaska se enroca en su versión de la tragedia de Melilla". Marlaska, hueles a muerto. Si el periódico del régimen quiere tu cabeza es porque lo ha pedido Pedro Sánchez. No hay más leer el editorial. "Grande-Marlaska ha decidido rechazar, una tras otra, todas las oportunidades que las instituciones le han dado para matizar y enriquecer su relato y la valoración de los hechos del 24 de junio. Con ello, ha atado su futuro político a la evolución del caso en las distintas instancias que tienen abiertas investigaciones, la Fiscalía y el Defensor del Pueblo".

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"Malestar en el Gobierno y el PSOE con Montero por acusar al PP de promover la cultura de la violación". Oh, vaya, seguro que se les pasará con una aspirina. Cuenta Cué, con su habitual imparcialidad, que "la presidenta del Congreso intentó que Montero rectificara sus palabras, pero ella se reafirmó en la acusación al PP". ¿Y la expulsó, como hizo el vicepresidente el día anterior con la diputada de Vox? "En el PSOE también molesta que el enfrentamiento esta vez no sea con Vox, que reniega de los consensos sobre violencia de género, sino con el PP, un partido que los socialistas y la propia Montero se han esforzado —con éxito— para mantener dentro del pacto de Estado contra la violencia de género". Venga ya, Irene es una fanática sectaria que nunca se acercaría al PP para ningún consenso, no nos vendas motos, Cué, que la conocemos.

"El entorno de Montero ha explicado después que el concepto de "cultura de la violación" se usa en el feminismo desde los años setenta, y no implica que se esté acusando a todo el PP de apoyar a violadores, como pareció entender la bancada popular, que saltó de forma automática y se removía en sus escaños". Tócate las narices. Ahora resulta que el PP, el PSOE, todo el hemiciclo, Batet, los periodistas y el conjunto de los españoles hemos entendido mal a la energúmena de Irene. Que acusar a alguien de promover la cultura de la violación es un piropo, leñe, que no os enteráis. Ay, Carlos, a veces da penilla las tonterías que tienes que decir para defender al Gobierno.

"Lo que nadie ve probable, ni en el PSOE ni en Unidas Podemos, es que esta tensión acabe en una ruptura o una salida del Gobierno de los ministros de Podemos. Nadie plantea ese escenario de forma realista ni en público ni en privado, porque nadie le ve beneficios de ningún tipo. De hecho, Sánchez, según su entorno, tiene la firme intención de proteger la coalición hasta el final y presentarse a las próximas elecciones con el mensaje de que él está dispuesto a repetirla". Qué alegría nos das, Carlos. Estamos deseando que Sánchez se presente a las elecciones diciendo la verdad por una vez. Que va a gobernar con los comunistas de Podemos, con los filoetarras y los golpistas. Como cartel electoral esperamos una foto de Sánchez con Otegi y Txapote.

ABC

"Filoetarra no, fascista sí". Más vale tarde que nunca, señores de ABC. "Si hace unos días era la ministra de Igualdad, Irene Montero, la que resultaba ser víctima de un ataque reprochable por parte de una diputada de Vox, este miércoles fue la misma Montero la que arremetió con imputaciones claramente calumniosas contra el Partido Popular", dice el editorial. Con la diferencia de que lo que dijo la diputada de Vox, de forma inoportuna y bastante grosera, es una verdad como un templo que la sabe hasta la propia Montero.

"Gran parte de los problemas que aquejan a las Cortes son responsabilidad de su presidenta, la socialista Meritxell Batet, y de su equipo, que han implantado una doble vara de medir en la que se ofrece manga ancha a los diputados de partidos que apoyan a la coalición de Pedro Sánchez mientras que a la oposición se le imponen todo tipo de restricciones y cortapisas. De hecho, la sesión de ayer fue la primera de toda la legislatura en la que Batet intentó una reprimenda a una ministra del Gobierno por el lenguaje que estaba utilizando para referirse a sus adversarios. La acción de la presidenta resultó fallida porque Montero no le hizo caso ni un solo minuto y siguió con sus invectivas contra la oposición". Y no fue expulsada, como pasó con la diputada de Vox que llamó filoetarras a los filoetarras.

La calumnia y la censura son aceptables si se dirigen contra la oposición

"El exceso de celo de Gómez de Celis con un término que resulta puramente descriptivo" "debería reservarse para los apelativos de «fascista» que tanto la izquierda radical como el PSOE utilizan para caricaturizar a los diputados de Vox". Va a ser difícil con una presidenta como Batet que llegó a echar la bronca a un partido en un acto institucional. "Pero no parece fácil que una presidenta del Congreso que se ha demostrado suave y vacilante ante los suyos e intransigente y discrecional con la oposición consiga restablecer la necesaria amistad cívica que debe reinar en el hemiciclo". Vamos a dejarlo en cívica, pedir amistad en un hemiciclo plagado de podemitas, filoetarras y golpistas es demasiado.

Ignacio Camacho dice, como señaló ayer Ayuso, que la diputada Patricia Rueda estuvo exquisita. "Llamar filoetarras a Bildu no es un insulto, es una cortesía". Lo raro es que no protestaran los de Bildu por el exceso de celo de Gómez de Celis. Eh, oiga, que somos filoetarras, por eso les hacemos homenajes a los asesinos cuando salen de la cárcel, hacemos manifiestos a favor de los presos etarras e incluso el jefe de nuestro grupo cumplió condena por terrorista, un respeto.

"En la Cámara se puede acusar a la oposición y hasta a los jueces de fascistas, de promover la cultura de la violación, de gansterismo y de otras cosas igual de bonitas, pero te retiran la palabra si dices que Bildu siente manifiesta simpatía por los terroristas". Desde luego, los auténticos maltratados fueron los colegas de Josu Ternera.

"La diputada de Vox fue incluso amable al respecto: la partícula 'filo' se queda corta para definir la relación exacta de la coalición separatista con los pistoleros". Podría ser que De Celi no sepa qué es Bildu, aunque por el cargo que desempeña debería informarse.

"Referirse a esta gente como filoterroristas es un eufemismo. Hay hasta deferencia en el prefijo. Técnicamente se les podría calificar, como hacía el malogrado Josemari Calleja, de terroristas en comisión de servicio o, siendo generosos, de tardoetarras o de terroristas arrepentidos, aunque el arrepentimiento es hasta ahora poco expresivo". "Que Sánchez les otorgue rango de distinguidos colaboradores no significa que los demás no podamos llamar a las cosas por su nombre". Solo faltaba, señor Celi, y no se apure, a ellos no les ofende, les halaga.


La Razón

"Sánchez blinda a Marlaska pese a su soledad en el Gobierno". Barroso y Contreras están pidiendo su cabeza en El País no es buena señal. "Moncloa: «No podemos entregarle esta pieza de caza mayor a Pablo Iglesias». La presión de Podemos alarga la vida del ministro". Ya veremos si podemos.

"Hartazgo en el PSOE con la actitud de Irene Montero: «Es innecesario»". Es lo que hay, es la churri de Iglesias y no se la puede chistar. "Aunque de manera involuntaria, los ataques machistas que Vox profirió a Irene Montero hace una semana consiguieron un efecto colateral beneficioso", dice Ainhoa Martínez en referencia a la desfachatez de decir que Irene Montero es la pareja de Pablo Iglesias. "La cortina de humo la disipó el martes el Supremo y Montero intentó ayer volver a distraer la atención, utilizando la misma maniobra que la ultraderecha". ¿Por qué no dices directamente los fascistas, Ainhoa? Eso está permitido. "Solo Podemos con Ione Belarra y Pablo Echenique a la cabeza, que insistieron en que la ONU usa la expresión de la «cultura de la violación» y cargaron contra la presidenta del Congreso por retirarlo del Diario de Sesiones". Este es el entorno de Montero al que se refiere Carlos Cué. Que es que resulta que la ONU ha dicho que acusar a alguien de promover la cultura de la violación no es acusar a alguien de promover la cultura de la violación, no es malo, es bueno.

El editorial pone la diana en Batet. "No se caracteriza, precisamente, la presidenta de la Cámara, Meritxell Batet, por la ecuanimidad e imparcialidad en el desempeño de sus funciones, pero lo ocurrido ayer en el caserón de la Carrera de San Jerónimo, con una ministra del Gobierno de la nación, fuera de sí y acorralada en el terreno de los argumentos, acusando al principal partido de la oposición de «fomentar la cultura de la violación», hubiera merecido por parte de la Mesa un reproche adecuado a la entidad de la injuria vertida, con la exigencia de retractación".

"Irene Montero viene reiterando las inicuas descalificaciones de los adversarios políticos, hasta el punto de negar la legitimidad democrática de representación y ejercicio de unas formaciones impecablemente democráticas, que nunca han puesto en cuestión el estado de Derecho, y que están refrendadas por el voto soberano". Pero si alguien le dice a ella que está donde está por ser la pareja del jefe se echa a llorar.

"Y, aquí, no vale jugar a las equidistancias y buscar reflejos en el espejo de otros partidos, porque es, fundamentalmente, la extrema izquierda populista la que está convirtiendo el hemiciclo en un campo lleno de barro. La violencia verbal que suponen la calumnia y la injuria, es más intolerable cuando se ejerce desde la inmunidad que conceden las leyes a los miembros de la Cámara". Sí, eso habría que revisarlo. Acusar de delitos, injuriar, calumniar escondiéndose detrás de la inmunidad parlamentaria es una cobardía. Eso me lo dices en la calle, debería soltar alguno.

"No son aceptables ni los epítetos descalificadores ni las acusaciones sin fundamento contra los jueces ni la injuria en sede parlamentaria, dirigida además, como recordó oportunamente la ministra de Justicia, Pilar Llop, contra un partido como el PP que es firmante destacado del Pacto de Estado contra la Violencia de Género de 2017. Ciertamente, el Gobierno en su conjunto tiene un problema con la actitud de algunos de sus miembros situados en la extrema izquierda antisistema, que han perdido el sentido de la mesura". ¿Cuándo ha tenido Podemos sentido de la mesura? Si Pablo Iglesias inauguró su entrada en el Congreso echando cal viva en los escaños del PSOE.

Como dice Marhuenda, contradiciendo a su cadena hermana La Sexta, "nunca había existido tanta crispación y descalificaciones hasta la llegada de Pablo Iglesias y sus seguidores". "La desmesura del ataque" contra el PP "pone de manifiesto que Montero no está a la altura del cargo que ocupa. La libertad de expresión de un diputado no debería amparar la mentira, la manipulación y los insultos". Pues la ampara, vaya si la ampara.

"El estilo de la líder de Podemos, así como de otros seguidores de Iglesias, no hace más que provocar la crispación y el enfrentamiento. No se puede ser equidistante ante un ataque tan brutal contra el principal partido de la oposición. Es un estilo guerra civilista que quiere esconder la incompetencia de un equipo ministerial y lanzar una cortina de humo ante el fracaso de la «ley del solo sí es sí»". Y mientras, Montero y Sánchez siguen liberando violadores. ¿Eso no es cultura de la violación?

Critica Marhuenda la doble vara de medir de Batet y De Celis. "Contra el centro derecha opta por una actitud inflexible y sesgada, mientras es complaciente con los ataques y descalificaciones de los podemitas. Una clara muestra de ello fue la desmesurada actuación de su vicepresidente primero quitando la palabra a una diputada de Vox por utilizar el término «filoetarras», que es una realidad objetiva. A Batet y Celis no les parece mal que se insulte a los diputados de la oposición llamándolos fascistas o ultraderechistas". Bueno, Marhuenda, no te pongas así, tu redactora Ainhoa Martínez llama hoy ultraderechistas a Vox en su información. ¿A ti te parece mal?

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