La manifestación de Canet se vuelve contra el consejero de Educación, al que tachan de "colaboracionista"

Gritos a favor de la banda terrorista Terra Lliure en la marcha convocada por el Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes y la Intersindical.

Pablo Planas (Barcelona)

Menos de trescientas personas han participado en la manifestación convocada por el "Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes" (SEPC) y la Intersindical (el sindicato separatista que dirige el asesino de Bultó, Carles Sastre) para protestar por la introducción de un 25% de español en una clase de P5 del colegio "Turó del Drac" (Cerro del Dragón) de Canet de Mar (Barcelona).

En la marcha también había dirigentes locales de Junts per Catalunya (JxCat), la CUP y ERC, pero la manifestación se ha vuelto contra el Govern y contra el consejero de Educación, Josep Gonzàlez-Cambray, que ha sido tachado de "colaboracionista" y "botifler" (traidor), a pesar de ser uno de los instigadores de la presión sobre los padres que pidieron la mitad de las clases en español (el TSJC ha dictado como medida cautelar el 25%). Un portavoz de la Intersindical, con notable representación en el funcionariado autonómico, ha exigido a la consejería que asuma el control de la dirección del centro para evitar represalias judiciales a los profesores, y no aplique dicha medida cautelar.

La manifestación no ha partido desde la escuela, tal como estaba previsto, sino desde un enclave cercano conocido como la Font del Drac. Se ha desatendido así la providencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que ordenaba tanto a la consejería de Educación como a la dirección del centro "adoptar las medidas necesarias para preservar la protección y la intimidad del menor y del recurrente, así como la normal convivencia y el pacífico despliegue del entorno educativo". Los participantes en la marcha han coreado las habituales consignas separatistas y han instado a la Generalidad a la desobediencia y el choque contra el Estado. En la marcha se han dado también vivas a la banda terrorista "Terra Lliure".

Por otra parte, la investigación anunciada por la Fiscalía sobre los mensajes de odio y amenazas contra la familia han propiciado las "disculpas" de uno de los tuiteros que se manifestó a favor de apedrear el domicilio de la familia disidente. Según este individuo, Jaume Fàbrega, en su pueblo "apedrear" quiere decir "escrachear". Así, emitía otro tuit con este texto: "Escuela de Canet: apedrear una casa en mi cultura rural era una expresión imaginaria y significaba un 'escrache', sin voluntad física. Pero parece que se ha entendido en sentido literal y, por tanto, pido disculpas a todas las personas que se hayan sentido ofendidas". De lo que no se retracta, por así decir, es de la "invitación" para que la familia se vaya fuera de Cataluña.

La versión de los otros padres

Por su parte, un grupo de familias del colegio han emitido un comunicado en el que niegan tener interés en saber quién es la familia denunciante, aseguran también que se están "tergiversando los hechos". También se muestran partidarios, según dicen "de garantizar un espacio educativo integrador para todo el alumnado de la escuela". Tal espacio pasa por la inmersión lingüística y lo que llaman "escuela catalana" que tiene "el consenso de la comunidad educativa y ha sido aprobado por el claustro y el consejo escolar". Y añaden que en realidad son sus hijos los afectados porque "son obligados a cumplir unas medidas cautelares impuestas judicialmente sin ningún criterio pedagógico".

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