La Generalidad desata el caos en la hostelería por el colapso para dispensar certificados Covid

Suspende hasta el lunes la entrada en vigor del "pasaporte" para entrar en bares, restaurantes, gimnasios y residencias de mayores.

Pablo Planas (Barcelona)

Caos informático en la Generalidad catalana, que se ha visto obligada a suspender la entrada en vigor del "pasaporte Covid" ante el colapso de sus sistemas. Bares, restaurantes, gimnasios y residencias de mayores debían comenzar a exigir este viernes la exhibición del certificado vacunal para poder acceder a sus instalaciones, pero el sistema informático de la administración autonómica ha reventado ante un inusitado aumento de tráfico.

El "pasaporte" se obtiene en la página web del departamento de Salud o en la aplicación para teléfonos y tabletas. En dicha aplicación, cada usuario tiene registrado su historial médico, con el número de vacunas o, en su defecto, si ha pasado la enfermedad o se ha realizado una prueba. Ante el aumento de casos y de ingresos hospitalarios, la Generalidad decidió ordenar que se exigiera el certificado de vacunación o una prueba certificada por la consejería para acceder al interior de bares, restaurantes, gimnasios y residencias de mayores, medida que debía entrar en vigor este viernes tras ser validada por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). Hasta el momento, el "pasaporte" sólo se exigía en los establecimientos de ocio nocturno.

Sin embargo, el aluvión de peticiones de descarga del certificado vacunal en la web y en la aplicación de la Generalidad ha ralentizado el sistema hasta el punto de hacer imposible para cientos de miles de usuarios obtener su impresora o su código QR. Según datos de la propia Generalidad, este mediodía se acumulaban 363.358 peticiones en lista de espera. En los últimos dos días más de setecientas mil personas habían logrado descargar el certificado, que se puede mostrar en papel o a través del móvil.

El procedimiento habitual es que se pida tal certificado a la entrada de bares y restaurantes. Los hosteleros disponen de una aplicación para leer los códigos QR aunque no pueden determinar si el "pasaporte" que se les enseña es del usuario que lo muestra o de otro. Sea como fuere y ante el caos del primer día, muchos bares y restaurantes desistieron de pedir el certificado. Pasadas las dos y media de la tarde, la Generalidad anunciaba su suspensión hasta el próximo lunes, cuando se cree que habrán terminado las colas y el sistema funcionará sin incidencias.

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