La tramitación de los presupuestos autonómicos destroza la relación entre Aragonès y JxCat

El president abandona el pleno en el que sus socios arremeten contra el pacto con los comunes para sacar adelante las cuentas regionales

Pablo Planas (Barcelona)

Máxima tensión entre ERC y Junts per Catalunya (JxCat). Los de Puigdemont reprochan a los de Junqueras haber roto la mayoría independentista que propició la investidura del republicano Pere Aragonès. Creen que debería haber seguido negociando los presupuestos autonómicos con la CUP en vez de echarse en brazos de los comunes, la versión catalana de Podemos.

JxCat pone en duda la estabilidad del Govern y la legislatura y aprovecha el principio de acuerdo entre republicanos y podemitas para cargar contra sus socios de ERC, a quienes reprocha remar en contra de la independencia de Cataluña y a favor de enterrar el denominado "Procés".

jordi-puignero-pere-aragones-laura-vilagra22112021.jpgAcuerdo de ERC con los comunes para los presupuestos al margen de JxCat

El pleno de tramitación de los presupuestos autonómicos ha permitido testar la tensión entre ambas facciones del separatismo. Aragonès ha abandonado la cámara visiblemente enojado durante la intervención del juntero Joan Canadell, diputado del entorno más directo de Puigdemont y que ha tachado las cuentas de "autonomistas" en lo que ha supuesto también una descalificación hacia el consejero de Economía, Jaume Giró, sin carnet pero propuesto por JxCat.

Aragonès, airado

Canadell ha sido especialmente duro con ERC y ha advertido al partido de Junqueras y Aragonès que no encontrarán a la formación del prófugo "en un giro de 180 grados hacia el autonomismo". La aspereza del diputado ha provocado la airada reacción de Aragonès, quien tras intercambiar unas agrias palabras con Jordi Puigneró, el vicepresidente de la cuota de JxCat, se ha levantado y se ha marchado de la cámara para regresar cuando ha comenzado la intervención del diputado republicano Lluís Salvadó.

El trámite de los presupuestos sigue adelante gracias a la abstención de los ocho diputados de En Comú Podem, pero el camino hasta la aprobación final promete ser accidentado, tanto por el fuerte disenso entre republicanos y posconvergentes como por el hecho de que los comunes han anunciado que el acuerdo no estará definitivamente cerrado hasta mediados de diciembre.

El pacto de investidura hace aguas. La CUP no oculta su intención de desestabilizar la legislatura mientras que JxCat muestra notables reticencias al acuerdo que ERC ha alcanzado con la versión catalana de Podemos, un pacto que ven como anticipo de un tripartito con el PSC.

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