Iglesias admite que el objetivo de Podemos es controlar el Tribunal Constitucional para que no sea una "barrera"

Iglesias explica por qué Podemos se comió "el sapo" de votar a Arnaldo en el TC: evitar que el tribunal tumbe su agenda ideológica.

Libertad Digital

Con pendiente y sudadera, pero sin coleta, Pablo Iglesias participaba este lunes en el programa radiofónico de la cadena SER, Hora 25, para, entre otras cosas, pontificar acerca de lo que le interesa "a la izquierda de este país" para lograr imponer su discurso y agenda ideológica en España.

No habló de manera literal de "romper el dogal de la constitución", consigna que repetía junto a Monedero cuando sólo era un profesor de la Complutense y tertuliano de distintas cadenas de televisión, pero sí explicó perfectamente en qué consiste esa voladura.

Contaba Iglesias en Hora 25 por qué se posicionaba a favor del pacto para repartirse los jueces al que ha llegado Podemos, junto al PSOE y el PP, incluso cuando este pacto significa aceptar en el Tribunal Constitucional a un magistrado como Enrique Arnaldo, "un candidato abiertamente corrupto", según el propio análisis de Iglesias.

pleno-tribunal-constitucional-111121.jpgPP, PSOE y Podemos se reparten el TC pese a que varios diputados de izquierdas votan contra Arnaldo

"Nuestro electorado no entiende que hayamos votado esto. La gente no entiende cómo nuestros diputados pueden haber votado a un candidato abiertamente corrupto", decía Iglesias, quien confesaba que él mismo hubiera apoyado con su voto a Enrique Arnaldo. Eso sí, Iglesias explicó "por qué me habría comido ese sapo".

Sin tapujos ni circunloquios, Iglesias confiesa que el Constitucional es "en estos momentos una barrera de bloqueo frente al poder legislativo" y añade que "Vox ha presentado 28 recursos de inconstitucionalidad, de los cuales, buena parte de ellos han sido admitidos a trámite".

Esto hace que "en la práctica" el Tribunal Constitucional puede, en la práctica, "cargarse la capacidad legislativa del Congreso de los Diputados para orientar la política de nuestro país en base a lo que votó la gente", es decir, a su agenda de izquierdas.

"Por eso, aunque no lo entiende la gente de izquierdas" considera que es mejor llegar al acuerdo o enjuague con el reparto de los jueces para avanzar "en un cambio en la correlación del Tribunal Constitucional para evitar que el Constitucional impida que las políticas públicas progresistas que se aprueban en el Congreso de los Diputados, se vean limitados por un Tribunal Constitucional en manos de la derecha".

Es decir, que lo importante es conseguir que el Tribunal Constitucional, que tiene que velar por evitar que se violen los principios de la carta magna, no se oponga a la agenda política de la izquierda y sus leyes ideológicas, como "la ley de eutanasia, la ley de infancia, la ley del sólo sí es sí".

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