Los impulsores del "Manifiesto Constitucionalista" defienden a Vox y apelan a una plataforma sin siglas

Creen que los partidos constitucionalistas se deben unir para vencer al separatismo en Cataluña e impedir que condicione la gobernabilidad de España.

Pablo Planas (Barcelona)

Nuevo manifiesto a favor de la unidad de España y en contra del separatismo promovido por un grupo de personalidades vinculadas en el pasado a Ciudadanos y al PP así como intelectuales entre los que se encuentran Francesc de Carreras, Ferran Toutain (ambos fundadores de Cs), el historiador Jordi Canal o el escritor Valentí Puig, entre otros. El texto apela a la unidad de los partidos constitucionalistas y en el último párrafo propone:

"Queremos, en las próximas elecciones municipales, autonómicas, generales y europeas ser parte activa de una confluencia política del mundo constitucionalista para presentar un único proyecto capaz de dar respuesta a los problemas reales de la sociedad catalana y derrotar en las urnas tanto al nacionalismo como al populismo. Necesitamos un proyecto político ganador. Es posible vencerles en las urnas".

Dos de las preguntas en la rueda de prensa han girado en torno a la presencia de Vox, partido que ha sido calificado por los dos periodistas que han planteado la cuestión como de "extrema derecha" y "populista". Juan López Alegre, exdiputado del PP en el parlamento catalán, ha sido el primero en contestar y ha dicho que "si hubiéramos querido contar con un partido de ultraderecha habríamos llamado a Junts per Catalunya (JxCat)" para acto seguido añadir que "Vox forma parte de las instituciones catalanas, sus miembros han jurado o prometido la Constitución y el Estatuto, no escrachean a nadie, no se dedican a acosar, señalar, insultar o llenar de mierda las casas de políticos o jueces y es una formación más moderada que los partidos que forman parte del gobierno catalán".

Pregunta inquisitorial a Canal

A consecuencia de esa respuesta, otro periodista ha preguntado al historiador Jordi Canal en tono inquisitorial si compartía ese diagnóstico. El profesor de la École des hautes études en sciences sociales de París experto en historia del carlismo y de Cataluña ha replicado que "nosotros proponemos una España liberal y democrática y me parece que cabe ahí, pero sería un error interpretar el manifiesto como si estuviera dirigida a los partidos políticos".

Para redondear la cuestión, otra de las impulsoras del manifiesto, Paula Añó, del Centro Libre de Arte y Cultura (Clac) ha formulado a los periodistas la siguiente pregunta: "¿Y qué opinamos de que mil militantes de la CUP decidan sobre los presupuestos de Cataluña que afectan a siete millones de personas?".

El decálogo del historiador

Antes del turno de preguntas, Jordi Canal ha definido en diez puntos la situación actual:

  1. Cataluña es plural y no puede ser gobernada como si toda Cataluña fuera independentista.
  2. Cataluña está fracturada a causa del proceso separatista y necesitamos recoser esta sociedad.
  3. Cataluña está sumida en la decadencia y el desprestigio.
  4. Cataluña está sometida a un régimen nacionalista que es "totalista".
  5. Los nacionalismos catalán y vasco son desleales al Estado y por mucho que digan que van a cambiar no cambian nunca. Han sido desleales desde la Transición.
  6. No puede ser que sean los nacionalistas catalanes quienes condicionen la gobernabilidad de España, hay que revertir esta situación.
  7. Vivimos en una época de populismo nacionalistas y de extrema izquierda.
  8. Hay un uso y abuso de la lengua y de la historia. Cataluña no fue una nación en la Edad Media ni un Estado en la moderna. Se ha construido una historia ficción al servicio de la política. Cataluña es bilingüe y hay que cumplir las sentencias sobre el español en las escuelas.
  9. En 2017 fuimos capaces de vencer al nacionalismo y romper la espiral del silencio. Debemos hacer lo mismo, no debemos callar nunca más.
  10. El proceso continúa. Lo volverán a hacer, pero han aprendido de sus errores. Ya lo están haciendo, debemos estar alertas.

Para concluir su intervención inicial, Canal ha destacado que en Cataluña "necesitamos más España, más presencia del Estado" y ha propugnado "una gran plataforma de unión constitucionalista que no excluya a nadie".

Amenazas en primera persona

Después ha tomado la palabra Eva Trias, que ha sufrido junto a su marido notables muestras de hostilidad del separatismo por haber albergado a miembros de la Guardia Civil en su alojamiento turístico de La Escala durante el golpe de Estado independentista. Trias ha relatado las amenazas de muerte, los insultos, las pintadas, los carteles en inglés para ahuyentar a los turistas de su establecimiento, la recogida de firmas en su contra, la prohibición de entrar en determinados comercios y la gente que les grita por la calle cosas como que "todo tiene un precio". Nacionalismo en estado puro. Para ella es necesario que todos estos episodios no vuelvan a ocurrir.

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